Vistas de página la semana pasada

06 septiembre 2026

TAB


Marceliano Miguélez Castrillo: autor de "LAS AZAROSAS MEMORIAS DE UN EXPATRIADO EN TIERRA PROPIA"

Nacido en Santibáñez de la Isla, en 1952, obtuvo el título de Maestro de Primera Enseñanza en 1973, en la Escuela de Formación del Profesorado Sagrat Cor de Barcelona. Es también Licenciado en Psicología por la Universidad de Barcelona en 1982 y Perito Calígrafo titulado por la ANPCE (Asociación Nacional de Peritos Calígrafos de España), en 1988.

Ejerció primero la docencia como profesor y más tarde la Psicología clínica y médico-forense, así como la pericia caligráfica. Sin militar, colaboró un tiempo con el PSUC y fue un importante promotor de la huelga de enseñanza en el "cinturón rojo" barcelonés, en 1976. Ha escrito artículos en revistas de diversa índole, como también textos literarios en verso o en prosa e impartido un buen número de conferencias. Ha sido invitado, como psicólogo y/o perito, en diferentes programas de radio y en el magazine diario "En directo", de TVE-3.


(ENTREVISTA
para "EL ADELANTO BAÑEZANO"-TAB-15/8/2020):


P: Nunca había leído una autobiografía tan valiente, por lo que te felicito.
R: Gracias por la felicitación, la cual y de hecho también os define como personas y como profesionales, pues no habéis buscado el boato ni la nombradía del entrevistado. La autobiografía no la tengo tanto por “valiente”, simplemente la tengo por honesta.


P: Te desnudas interiormente por completo. ¿No temes que te hagan daño?
R: Sí, claro que me desnudo y estoy convencido que en buena parte debido a eso no recuerdo haber sufrido daño por cualquier característica de mi condición. Pero cuando uno tiene bien digerido que nadie es más que nadie, ni menos que nadie, ni igual a nadie y ejerce esta consideración difícilmente puede sufrir daño porque la diferencia antes que una maldición es un tesoro que fortalece la identidad, nuestro mayor capital, e inmuniza contra el acoso de ataque y derribo.


P: A veces pareces duro y otras sentimental. ¿Cómo te definirías?
R: Soy más sentimental que duro. La apariencia de dureza que pueda trasmitir es la convicción muy interiorizada de morir antes que vivir arrodillado. Hay situaciones que me hacen reaccionar con coraje. Así que soy más sentimental que duro y es quizá el ejercicio de esa convicción el que me da esa apariencia de dureza.

P: Lo trágico y lo cómico se entremezclan. ¿Tienes la sensación de haber vivido en blanco y negro la infancia y adolescencia?
R: En una panorámica global de mis memorias predomina el blanco y negro. Es decir, si contemplo una perspectiva general de la que ha sido mi vida la tonalidad que me viene de primeras y espontáneamente es el blanco y negro.


P: Veo que te marcó tu etapa en el internado de La Salle, lejos de tus raíces.
R: Me marcó y sobre todo para bien, aunque al principio por estar tan lejos y la grave enfermedad de mi padre lo pasé muy mal. Los frailes eran muy liberales y tolerantes, lo que facilitó mi adaptación. Por otra parte estuve en lugares paradisíacos, me dieron un trato excelente y recibí una exquisita educación.

P: Te aseguro que muchos hechos que reflejas en él los vivimos otros también internos.
R: Soy consciente. Buena parte de las experiencias que relato afectan a tres generaciones, a los -a día de hoy- abuelos (mayores de 65 años), a sus hijos (entre 30 y 60 años) y los nietos de aquéllos e hijos de éstos (menores de 30 años).

P: ¿Qué destacarías y qué eliminarías de las enseñanzas en ese colegio?
R: Destacaría las enseñanzas prácticas en la naturaleza, como por ejemplo los fósiles y fenómenos geológicos perceptibles en el inagotable yacimiento de L’Ametlla de Mar.


P:¿Fue tan cándida como relatas la vida de los años 70?
R: Afortunadamente era muy cándida, al menos por donde yo campaba y las compañías que frecuentaba. Cuántas veces, afortunadamente, se pudo pensar de nosotros cuán gilipollas éramos por no entrar a saco a las chicas que parecían pedirlo para después decir que no. Afortunadamente y con independencia de ser tomados por pasvianes, para nosotros un no era un no. Y prefiero seguir con la idea que lo hicimos muy bien como verdaderos gilipollas.


P: Sufriste un desencanto político. ¿Cómo ves la política actual?
R: Sí, sufrí un severo desencanto político. Cuando viví la política comprometido ya veía que aquello no iba conmigo. Debías pensar en conjunto, lo cual se me dio mal siempre y la individualidad tenía el riesgo de ser calibrada como revisionista, no lógica ni sensata, revisionista. Revisionista llamaron a Durruti cuando planteó dejar las asambleas decisorias sobre la siesta para acabada la contienda. Y hoy vivimos el vomitivo advenimiento a la política de una serie de tipos mediocres que si por algo destacan no es precisamente por su inteligencia sino por tener un estómago a prueba de reactor nuclear averiado.


P: Valoras enormemente a la familia y los amigos. ¿Crees que se está perdiendo su importancia?
R: No, la familia y los amigos siempre serán un valor imperecedero porque su impronta es imperecedera. La huella que una y los otros nos dejan no hay nada que pueda sustituirlo y casi ni destruirlo.


P:¿Qué intentas transmitir a los lectores?
R: Pues nada más que lo que en principio era su título, esto es “Memorias apenas corrientes de un ciudadano corriente”, justamente esto y poco más.


P: ¿Piensas seguir publicando?
R: Sí, ya tengo prácticamente finiquitado otro proyecto que tendrá por título “Florilegio temático de la memez” sobre el que no entraré en ningún detalle más porque creo que el título ya lo dice casi todo.


P: ¿Te gusta venir a tu tierra?
R: Ahora mismo no saldría de ella.


P: ¿Habrá alguna solución al problema de la despoblación?.
R: Los pueblos volverán a ser atractivos. Eso espero al menos.


P: ¿Quieres añadir algo?
R: Pues sí, gracias por tenerme en cuenta.


*******Fin*******

No hay comentarios: