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20 febrero 2018

(₸) Hábitat y delincuencia


Hábitat y marginalidad

      Debe entenderse por hábitat, desde las condiciones geográficas próximas, a las urbanas (ciudad, barrio y vivienda); sin olvidar las socio-económicas, culturales y políticas. Cualquiera de ellas -por tanto- podrá ser objeto de análisis. Antes conviene prevenir sobre juicios simplistas que sobre el tema propuesto puedan hacerse. Se sabe -por ejemplo- que el hecho aislado de nacer entre algodones o en el arroyo no determinan por sí solos el carácter marginal de las personas. Ahora bien, tampoco deberá considerarse casual que ciertas periferias sean verdaderos focos de delincuencia. Hay en ellas muchas más razones para la desesperanza, ya desde el momento mismo de caer en este mundo (guarderías con niños de apenas dos meses, padres que ven poco a sus hijos…). Y no se diga después: índices significativos de analfabetismo funcional o integral, subcultura, desinterés -o interés desenfocado- por la educación, niveles preocupantes de desarraigo o de arraigo radical o pazguato, éste último siempre artificioso y poco natural. En definitiva, son comunidades donde se da un serio trastoque de los valores socioculturales identificadores o que debieran serlo. Si ello viene aderezado con un urbanismo ahuyentador e infradotado de servicios varios, a nadie debe extrañar que sea aquí donde, por ejemplo, importe menos hipotecar la propia vida por horas de -tal vez- felicidad sintética. De cualquier ínfimo apartamento con ocho inquilinos (y un solo baño, mi obsesión) viviendo en condiciones precarias (ambiente de violencia, desesperanza, falta de educación e instrucción, etc.); sin duda algunos de ellos encontrarán más gratificante la única universidad que conocen: la calle. Casi no les queda más remedio. 
      Todo lo anterior constituye un clima, un ambiente que no puede ser sino cuna de un significativo número de delincuentes. Jóvenes que acaban en el mundo de la droga es -sustancialmente- porque ni se les ha dotado de una formación adecuada (educación e instrucción, ambas), ni se les ha fomentado unos valores y aficiones a través de las cuales huir de su lacerante medio. Jóvenes (desde aeducados a maleducados, algunos con potencial dotación intelectual desperdiciada para siempre) que buscan gloria a punta de navaja o de pistola existen, fundamentalmente, porque en nada les atrae hacer los trabajos más humillantes, malpagados, duros e inhumanos. Cuanto hasta aquí se ha expuesto -en fin- configura y define la marginalidad y, aunque no se debe confundir ésta con la delincuencia, es la marginalidad una atmósfera que propicia de modo muy principal la delincuencia. Incluso de la motivada por la drogadicción, cuyo carácter transurbano -por supuesto- nadie niega. 
   
Ajuste de las condiciones

      Puesto que el legado más o menos aberrante de nuestro hábitat es difícil de erradicar o simplemente mejorar, se tratará de adecuar en lo posible las condiciones del medio, para que a él se adapten y en él se integren la mayoría de los ciudadanos. Y en esta tarea tienen gran responsabilidad tanto los ayuntamientos como la propia familia, bien independientemente o en interacción. Y la competencia del articulista es denunciar los déficits del medio (en las acepciones citadas) que entorpezcan el equilibrio personal, al tiempo que mostrar enfoques y soluciones viables del problema.
      Las transformaciones deben iniciarse en el seno de la familia y en el propio individuo, pero es el poder político el más indicado para fomentar y canalizar éstas, además de proyectar y acometer con rigor, ilusión y eficacia las específicas de la política municipal. Las fiestas locales no van a contribuir a un enraizamiento auténtico, mientras las gentes no encuentren en su entorno opciones formativas, culturales y lúdicas lo suficientemente atractivas e identificadoras. Poco van a cambiar las calles si antes no se actúa directamente sobre el núcleo familiar para regenerarlo. No por “escolarizar” a más niños desaparecerán los Jon Manteca,  si esa escolarización significa pura y lisamente el aparcamiento de los niños en un colegio durante unas horas, con la exigencia (en sentido literal y en muchos casos) por parte de los padres que todos los días se los devuelvan educados. ¿Se entiende, verdad?. ¿O es que cuantos tienen experiencia educativa no saben que los colegios se convierten con demasiada frecuencia en meras guarderías?. Decididamente, de poco o nada valdrá proponer alternativas y buenos ejemplos por parte de los políticos, si permanecen familias torcidas, verdadero caldo de cultivo de elementos perturbadores.
      En referencia explícita al medio familiar, conviene reincidir en la importancia de un enraizamiento no contradictorio y acorde a las condiciones de vida. Cuando se eduque para no negar las raíces (provenga uno de Murcia u Orense, de LLoreda o de Sarriá), sucederá entonces que cada uno aceptará su condición sin disimulos, hipocresías, ni actitudes ridículas de falta de integración. No habrá conflicto entre lo que se es y lo que se aparenta. Deben tener claro las familias que sólo la cultura hace verdaderamente libres. Si la búsqueda de la libertad es por la vía exclusiva del dinero, de su almacenamiento, cortando para ello el proceso formativo de los hijos por considerar la cultura como una pérdida de tiempo; en esas condiciones se seguirá pariendo potenciales marginados. Sólo cuando la cultura y formación sean las principales vías de esa búsqueda, en el “hit” de periódicos y revistas (algunas con nombres sumamente pintorescos y connotativos que presentan unos contenidos misérrimos) no ocuparán lugares privilegiados los que menos letras tienen; aparte -claro está- de los contenidos tendenciosos y maniqueos muy propios de cierta prensa que calan y hacen secta en determinados segmentos de población. Por último deben reseñarse una serie de conceptos que son clave para una educación equilibrada. Éstos son el diálogo con los hijos, que son hijos y no amigos, tolerancia que no habrá de confundirse con consentimiento insensato, pues la tolerancia no debe estar reñida con la disciplina y la socialización; respeto por la independencia de los hijos y fomento de la elevación de su nivel cultural, de su formación profesional y de la sana competencia, todo ello en función de sus intereses y de unas aptitudes que suelen estar muy parejas entre la mayoría de la población.
 
Responsabilidad municipal

      Desde la primeras elecciones municipales libres es obvio que no todo se ha hecho mal. Pero a veces se tiene la impresión que algunos regidores o ediles, según viejos vicios políticos muy bien descritos en nuestra literatura (Larra, p.e.) se anquilosan en el poder y sus prebendas, por humildes que éstas sean. En realidad muchas veces el problema es el político en sí mismo, pues casi todo lo que hace (normalmente de cara a la galería) lo hace mal. El poder adormece y hace olvidadizas las mentes, ya se sabe, hasta el punto de incapacitarlas para acometer con ganas políticas menos efectistas pero más eficaces, imaginativas, competentes, ilusionantes y renovadoras. En una administración honrada y sensata esos casos de políticos deberían ser carne de dimisión. Y sin embargo, ¿hay tantas dimisiones como gestores ineficientes?. Es función de los ayuntamientos diseñar (“a priori”, no sobre la marcha) una política de servicios sociales y educación donde el aspirante a un puesto de trabajo en esta red burocrática no lleve el examen con las cruces ya marcadas, sino que las marque durante el mismo. En cualquier caso sólo se les pide que, aparte de no ser muy tontitos ni demasiado jetas, no  vayan dejando un reguero de contratos irregulares, oposiciones amañadas, un puesto creado para alguien y no alguien que cubra un puesto, etc. Es también su función fomentar unos valores socioculturales que siembren la esperanza en los barrios y doten a las personas con medios para autorrealizarse ya desde la misma unidad familiar. De su iniciativa deben salir propuestas de seminarios y charlas a embarazadas, madres solteras, padres en general; por supuesto, pero con sustancia y no puestas en marcha por pura propaganda o para colocar personal más por favor que por competencia. Bien están algunas iniciativas que se desarrollan por barrios, no obstante apenas se sabe de actos regulares en los que, además de chutar metadona a unos cuantos desgraciados, se trate -por ejemplo- sobre aspectos básicos de la integración activa y positiva en el medio, con redes sólidas establecidas o a establecer, para la inserción social (una vivienda digna y un entorno sano en lo posible) y la inserción laboral (un puesto de trabajo concreto y a todos los efectos, aunque sea de aprendiz). ¿No sería ésta una buena política de prevención sanitaria?. Los Ayuntamientos deben contribuir a crear valores y modelos válidos que los propaguen, promoviendo buenos y equilibrados ejemplos de cultura urbana viva (quizá tipo Vallecas o el Madrid de la “movida” y de Tierno Galván), tan crítica como integradora al tiempo; así como sanos divertimentos y alegres ociosidades. Debe canalizar la marginalidad por vía adaptativa, colaborando en el lanzamiento de posibles ídolos locales de conducta ejemplar, tanto en lo deportivo, como en lo musical o de cualquier otra rama del arte, sin más privilegio que el de su calidad y no el amiguismo. Porque -por ejemplo- parece ser que sólo algunos escritores gozan de ciertos favores, copando locales y encargos municipales; mientras que otros escritores y  grupos musicales autóctonos con disco o libro en la calle no se les ve por la ciudad, no se les “invita” o contrata para las fiestas locales, ni siquiera como teloneros de otros más famosos y atractivos. Se han de proponer tanto buenos ejemplos, como opciones de vida, para que los más sagaces de los marginados planteen la suya al margen de la droga. En este sentido uno se escandaliza cómo se ha dilapidado dinero público en empresas municipales, en tanto que otra muy bien enfocada que en su momento ya se planteaba el reciclaje racional y un lúcido proyecto de I+D (creo recordar que la llamaban “Mc Lata”) no recibió ni un solo céntimo de ayuda y hubo de cerrar por esa cerrazón e incomprensión o mala fe del consistorio. Hoy sin embargo el reciclaje está de moda y subvencionarían proyectos “guais” pero inconsistentes. Pues bien, tal es el pefil de nuestros políticos y así les ha ido a sus empresas y -lo que es peor- así nos va a nosotros con ellos.
      El paso siguiente en una ciudad culturalemente viva, sería el de la creación de una revista que arraigue y cree imagen de “movida”, de dinamismo cultural y de identidad singular acorde al medio próximo. También deberían apoyarse, o al menos considerarse, iniciativas privadas que a medio plazo van a contribuir a crear empleo. Existen profesionales con nuevas y serias propuestas que presentar y con resultados ya que ofrecer a los que sólo se les escribe para reclamar el voto o los impuestos, con los cuales normalmente se paga a numerosos funcionarios que no sólo devienen en desleal competencia respecto a la iniciativa privada (y no precisamente por las suyas, que suelen ser ínfimas, me refiero a las competencias), sino que además en sus centros en lugar de curar los males psicológicos de la población, los cronifican y convierten a los pacientes -y tanto- en medicamentoadictos. No, seguramente esto no ocurra así en los ayuntamientos donde no asusta la rigurosa y leal competencia.
      En fin, los beneficios que con todo ello se obtengan, a medio y largo plazo, constituirán la ciudad del futuro en la que la mejora en los niveles culturales y económicos permitirá ir dignificando las condiciones de vida y la vivienda hasta dejar obsoletos y llegar al derribo de inmuebles que obstaculizan la dignificación más extensa del barrio y del municipio. Desde luego, en esa ciudad jamás deberán volverse a permitir aberraciones urbanísticas de las que -por supuesto- no son responsables los actuales munícipes. En el entorno donde resido, el río Besós es un magnífico ejemplo de recuperación integradora y contra la marginalidad, porque alguien se seguirá pinchando allí, pero como -dado su atractivo- se ha vuelto muy concurrido por muchos ciudadanos normales, eso ya acobarda a los yonquis que antes campaban por allí a sus anchas. Y pasará lo mismo en cualquier área urbana que se regenere con rigor, a ser posible sin escándalos de porcentajes y comisiones.

El mundo según el Diantre Malaquías

17 febrero 2018

(₸) DUDAS EXISTENCIALES


SENDAS DE LA VIDA

-I-
Mi pensamiento en penumbra
desliz de mi vida en sueños
ahora que quiero no alumbra
haces de anárquicas ideas
expresión de mi mundo.

No consigo descifrarlas
y sin embargo lo intento.
Sufro como bebo y duermo
y ni el dolor, ágil pluma
retrata el estallar de mi pecho.

-II-
Como bien dice el refrán
no hay bien que por mal no venga.

Y yo añado:
ni mal que en el bien no tenga
su comienzo o el final.
Si hay bien, existe el mal.

Barcelona. Diciembre de 1972

Pedirle un favor a quien te admira
es hacerle el favor de confiar en él.


TIEMPOS FEBRILES

Cómo el reloj atormenta nuestros días
y las noches son ...

¿Para qué seguir?.

Las calles aparecen desiertas
y el relente del invierno
quiebra con mohines desdeñosos
los escasos viandantes
que ingenuos buscan amor
por las aceras y encuentran ...

¿Para qué seguir?.

Rompen violentos
los autos de la calle
el retrato de un silencio
contemplativo
y escupen la huella de un dios
que polvoriento gime
sobre mesas oficiales
donde el hombre ...

¿Para qué seguir?.

Todo es demasiado ...

¿Para qué seguir?.

Y el llanto empapa ...

( A la cosmopolita Barcelona). BCN. Septiembre de 1975

Los versos diantres del Diantre Malaquías

14 febrero 2018

(₸) EPOPEYAS PÉRFIDAS (Épica de la mala folla)



EPOPEYA DELIRANTE (CONTRADITIRAMBO A EMPRESARIOS BABOSOS) 

Alguna vez aprendí
de la humildad
a recibir golpes de esputo
con la cara relajada
a responder a los pisotones
con sonrisa cándida y cierta
a la incoherencia de frases baldías
con la boca abierta
y los ojos desorbitados. 

Hoy quiero descender
al mismísimo infierno
y ser yo quien te escupa
cerdo orondo
para con la conciencia limpia
llamarte malnacido
comemierda.

¿Acaso he de soportar
la sátira de tus gafas
con templanza de mártir?. 

¿Acaso ha de deslumbrarme
tu cara de explotador?.
Mi bandera es el dinero
de la limosna por mes.
El único proselitismo
que practico con placer
es procurar tu retiro
verte desaparecer
y que la madre natura recobre
el equilibrio perdido
al darte el mundo su luz
cuando te defecaron
presunto astuto
imbécil, patas de cabra. 

Es inútil que me arrastre
pues todavía humillado
puedo besarte la calva
boniato
y de tus orejas galápago
hacer suave abanico
que mis sofocones mitigue.
¿Quieres que te enseñe
a vomitar paridas
con decencia de poeta?. 

Aprende, cretino: 

La cama chirriaba 
con la furia del deseo 
y yo oculto 
bajo el palio de tus cuernos 
pensaba encender otro cigarro 
para olvidar las coces 
que me lanzaba el destino 
en aquel piso primero 
donde hasta las más bellas flores 
dejábanse pacer con gusto 
por un castrado jumento. 
El sol se ocultaba. 
Que sí, que no 
que llueva un chaparrón 
de cianuro con turrón. 
El viaje parecía fenecer 
tan triste como el adiós 
de aquella fogosa mujer 
que tanto me había enseñado. 
Entraba en el purgatorio 
en el crudo desamparo 
sin champiñones ni jerez. 
El jazmín de un piropo 
me devolvió a sus brazos 
ya menos rutinarios 
ya más tersos y sensuales 
y una lágrima suya 
besó mi mejilla. 

(Pobre hombre
¡cuánto debe sufrir!)

El transitar agitado 
de mi corazón 
tornóse sereno 
cruzó la acera con pausa 
y por el paso de cebra 
como los cánones mandan 
para abrazar aquel hijo ... 
aquel hijo pródigo 
de mis mensualidades.
Desde arriba divisé 
con gran estupor por mi parte 
otra escena de excelsa tragedia. 
Aquella masa sin alma 
tumbada sobre mi catre 
quería mandarte a la mierda. 
La caída fue muy dura 
y tan sólo suavizada 
porque era en tus cuernos 
donde me balanceaba. 

Si de mí dependiera tu vida
te dejaría vivir
aunque buscases mi humillación
aunque me hayas negado
hasta la limosna del mes.
Tienes derecho y deber
debes negarme y odiarme.
O mejor: que te resbale.
Pues con mucha humildad
-eso sí-
se trata que juntos creamos
que dos y dos son tres. 

LAGUNA DEMENCIAL DE LA EPOPEYA DELIRANTE 
Poema hasta bilingüe
si quieres.
Dedicado en especial
a Arthur Rimbaud
que me está volviendo loco
con sus “ILUMINACIONES”
de las que apenas entiendo
rien de rien”. 

LAGUNA SOCIO-FÓBICA DE LA EPOPEYA DELIRANTE 
No importa que sea un profano
para decir tartamudeando
que la vida es una provocación
al super-ego
de los carteles publicitarios
de la humildad estudiada
en las noches
de conciencia neurasténica.
Cualquier grito triunfalista
es mi grito
aunque esté recubierto
de bondad acaso cierta.
No encuentro marco
a mi expresión
en palabras que durante años
hemos hecho huecas.
Sin embargo
nada me dice matar al bueno
o dejarlo con vida y matar al malo
como suelen.
Ni los colores surgen en los discursos
ni en pretenciosas cartas.
Sólo puedo decir que hoy vivo. 

HA de salir con rabia:
¡¡¡BASTARDO!!!.
Mi amor, mi amor.
No es tan serio.
Cabalga por el cobre
ondulado HA
mi poema simple HA
hacia la homotecia HA
¡SSSSSSSSSSSSS!.
Comulga con la vista baja
HA AH HA AH HA AH
el sol de los del margen.
(Suena una sirena). 

Los versos diantres del Diantre Malaquías 

LA JODIENDA 
(Primera parte) 
Unos para tapar a otros
otros para matar a algunos.
Guerra del Vietnam en pequeño.
Asesinos todos.
Seriedad que hace reír
honradez que hace llorar.
¡Lástima por los triunfadores!.
Requiem por los vivos.
Yo y yo. Tú, una mierda.
Campo de académicas minas
granadas para el diálogo fatales. 

Bocas sucias, sangrientos morteros
capaces de asesinar
el alma de algún sincero
si es que aún quedan.
Lupas para encontrarlo
y ojo de buen cubero.
Estereotipos y prejuicios.
Gusanos pegajosos
arañas repelentes.
¡Sarnosos!.
Parásitos dañinos
bacterias insociables.
¡Asesinos!. 

Religiosos lujuriosos
primados mamones
personas, caretas, miradas.
¡Braguetas, coño!.
Pequeños burgueses
de mejillas sonrosadas
y vísceras envenenadas.
¡Rapaces, babosos!.
Lujuriad, lujuriad.
Dad por el culo a los osos
mientras se os retuerce el alma. 

Las capillas entierran sus vicios
las misas y meditaciones
dan fe torcida
de su cristiana existencia.
¡Cojones!, viva el ateísmo
si sólo en eso consiste
el amor a Dios y al rival.
Negros bichos que deambulan
por pasillos y locales.
¿Con buena intención?.
Tal vez, pero chacales. 

Comentan, fichan, -¡oh!- agoran
y..., lo quieras o no lo quieras
a la gris libreta de su mente.
YA TE HAN FORMADO EXPEDIENTE.
A partir de ahí
no estás entre los elegidos.
Los de buena voluntad.
Aptitudes sobre hojas
no reflejan unas notas
son capotas sobre gustos
entre docentes y alumnos
(para honra del sistema)
no verdad universal. 

Educación integral.
Maravilloso.
¿Y los medios dónde están?.
¿Actitud del profesor
y aptitud del educando
son siempre las indicadas?.
¿O no siempre?. ¿O pocas veces?.
Notas, notas, notas.
No quieren hacerlas el fin:
ya lo son.
Otra vuelta de tornillo. EL COLMO.

(Segunda parte) 

Es un antiguo colegio
dentro y fuera restaurado.
La puerta es algo angosta
y de uso individual.
Lo tienen mal los canónigos
que siempre vienen con Dios
y sus orondas barrigas. 

Da entrada a un amplio local
con vitrinas y trofeos
despachos a diestra y siniestra
Secretaría y dinero.
Recibidor de obispos, clérigos
y próceres de capital.
Otra entrada da a un pasillo
colindante con las aulas
donde mariposean
sigilosos profespías
todos santos y muy píos
y los de amor inflamado
de nabo henchido
y corazón hinchado. 

El auditorio allá al fondo.
En Química los desesperados
efectúan explosiones.
Física es para enamorados
que miden con pie de rey
-¡por nuestro Señor!-
los instintos desatados.
Ciencias Exactas para chuminosos
y los de espíritu alado
al aula de Religión.

La escalera guía a un laberinto
hacia un nudo indesatable
de personas y animales
cosas y clases
sociales y no sociales.
Seminarios, libros, folios
monopolio de unos pocos
buenecitos y puntuales. 

Ruidosos focos
de roma tecnología.
Tortura cerebral y cocos
con hábitos o traje gris.
Música. Desesperación.
Flauta dulce que la piel eriza.
Pero los severos programados
que en programación se ocupan
no dan tregua a la razón.
No entra en sus planes el ocio. 

Abajo, espejo del edificio
está el patio.
En una esquina, el gimnasio
donde cacarean chulos
que flirtean con sus bulos
de potencia, resistencia...
y no sé cuántas cosas más.
Apariencias, sólo apariencias.

Así queda el edificio
en su visión general:
Las personas son ladrillos
los ladrillos a estudiar.
Profespías de ventanas.
Ventanas..., a programar.
¿Y qué de los delegados?.
De entre los materiales
hacen funciones de tejas
y tienen mención especial.
Delegados, al tejado.
Tejados..., a delegar
que no han de importar las goteras
si ya no pueden mediar
entre los insumisos -pobres-
y la cúpula clerical. 

(Tercera parte) 

¿Y yo?. Yo no me exculpo
de seguirles el juego
a esos lustrosos cuervos.
Hablo mucho, actúo poco.
Critico a placer. Destruyo.
Soy culpable como todos.
¿Queda alguna solución?.
Un lavado de cerebro
mentalizarse a fondo
colaborar y callar.
Entregarse por las notas
o un agujero en la sien
una gotera en los sesos
y a otro asunto. 

Pero me siento hostigado.
¿Te importa mucho acaso
con quién voy, o con quién vengo?.
Mira el otro. Ja, ja, ja.
¿Y la otra?.
Calla, necio impertinente.
Habla allá donde debas
de quien debas, lo que debas.
Nada más.
Apea tu hipocresía.
Acepta las libres ideas.
Cierra esa boca de sapo.
Si como cada cual es
no cuadra con tus esquemas
no sufras por su desdicha
no les tengas compasión
ni les busques redención.
No tienen nada de malos
mal que pese al redentor.
Reconoce tu ceguera
tu enfoque desenfocado.
Hazte humano
asume también tu culpa.
Acepta al antagonista. 

Quien libre esté de pecado
lance la primera piedra.
No es tu caso, pero intentas
sobre el otro proyectar
cual áspid desencajado
el veneno de tu inquina
pues tú ya estás perdonado
y allá a la diestra de Dios.
Piensa, ave rapaz
de cuerpo alado
y contrito corazón
en presas a quien no dañes
aunque mates y devores.
Sé águila de salvación
no preparada, dispuesta
a engullir cualquier testa
que sólo intenta pensar
por propia cuenta.
Tú puedes recrear el mundo.
Hazlo hermoso y estupendo.

El péndulo viene y va.
No pretendas con él aplastar
las moscas de tu existencia
pues si todos ven igual
mosca puedes parecer.
Lo mismo contigo harán
y la guerra habrá empezado.
La tierra, al mar.
Piedra no quedará sobre piedra.
Tus ideas........ ¿QUÉEEEE?
NAUFRAGIO TOTAL.
(La Jodienda) 

BCN, ABRIL DE 1972. 

CORREGIDA CONSIDERABLEMENTE EN BCN, ABRIL DE 1990 

10 febrero 2018

(₸) Alegatos a favor de la Psicología y sus aplicaciones diversas

¡¡¡Publicación sugerida!!!


      Como profesional con vocación que soy, tengo en alta estima la Ciencia (con mayúscula) psicológica y los múltiples usos que de ella pueden hacerse; si bien y por pura lógica me extenderé y profundizaré más en los que a mi área de especialización teórica, pero sobre todo práctica, conciernen. Y cuando escribo Ciencia lo hago a conciencia y pretendiendo que sea tomada tal expresión en su más amplio sentido, evitando en lo posible entrar en estériles -si no estólidas- polémicas de si la Psicología es Ciencia o no lo es. Pues claro que la Psicología tiene un notable fundamento en la Filosofía, como también la Ciencia médica o medicina. ¿O acaso no es “filosofía” cualquier tesis o hipótesis previa a una investigación práctica?. Puestos a entender la Ciencia como compendio de datos evaluables, cuantificables, operativos, medibles, etc.; ¿no es tan medible y cuantificable contar las veces que un fóbico evita (y supera, con tratamiento) viajar en metro, como medir y cuantificar los centímetros de esternón que se han conseguido enderezar en un afectado de la columna?. Hay quien puede mofarse de los métodos utilizados en uno u otro caso. Pues bien, diría que probablemente nadie pueda enderezar su columna a golpe de sugestión (tampoco estoy seguro del todo), pero una buena actitud psicológica por adecuados aprendizajes cura una úlcera de estómago con mayor eficacia que cualquier droga o intervención mecánica (cirugía, p.e.), colaborando -por supuesto y de ahí la siempre necesaria multidisciplinariedad- con expertos en dietética, antes que con farmacólogos y cirujanos. Y hablaremos de drogas, que es un tema del todo curioso. Si a lo que antecede añado que mis procedimientos, métodos y tratamiento en general reportan resultados tangibles; entonces no he de justificar ni con una letra más el rigor científico de mis aplicaciones psicológicas. Esto puede ser sólo palabrería, de acuerdo, pero si se detallan con suficiente profusión sujetos, objetos, métodos operativos y resultados evaluables; entonces se habrán de desvanecer las dudas y acabar con la imagen del psicólogo chamán, aunque algo de chamanes no sólo habremos de tener, sino también cultivar.
      A pesar de ser una persona de Ciencia, o tal vez por ello, no puedo evitar hacer una severa (y hasta agria) crítica a la Ciencia en general y -en particular- a la médica, por su cerrazón a abrirse y aceptar de la Psicología un protagonismo mucho más relevante, hecho por otra parte inexorablemente llamado a ocurrir, mal que les pese a los ultraortodoxos (o sectarios) galenos. De no entenderlo así, ellos serán los necios y una especie a extinguir (los que no se adapten). Por descontado que lo argumentaré. La Ciencia en sí, entendida como medio para alcanzar el conocimiento fiable, no es criticable; aunque sí los oficiantes que por miopía o mala fe la instrumentalizan o la llevan a un reduccionismo idiota. No me refiero al hecho demasiado frecuente de ponerse al servicio del poder, porque así siempre ha sido, es y será; siendo en este sentido escasas las posibilidades  de producirse cambios sensibles, por muchos científicos mesías, greñudos, harapientos y románticos que empeñen sus vidas en investigaciones más humanas y solidarias. En todo caso habrá de esperarse a su muerte, que al fin y al cabo a estos tipos sólo se le reconocen ciertos logros cuando muertos, nunca vivos, pues vivos molestan y se les trata de acallar tachándolos de todo menos de competentes. Ay, ay, ay, ¿dónde ha de estar la verdadera necedad e incompetencia, o incluso la ruin codicia?. Quizá en el mismo lugar que los intereses mezquinos de científicos “vendidos” y médicos “tarugos” (además de los estúpidos que -en verdad- también menudean). En fin, si me figuro estar escribiendo para un lector cultivado, entonces sobran los ejemplos en esta dirección. La crítica a los oficiantes de la ciencia sectaria no es otra que la unidireccionalidad de sus planteamientos. Uno echa de menos mentes más porosas tras los tubos de ensayo, que abran y acompañen las investigaciones considerando no sólo a los conocimientos formalmente aceptados por la comunidad científica pertinente, sino también a los “diferentes” e incluso a los “esotéricos” como algunos dicen. ¿Por qué no han de poder colaborar un acupuntor con un traumatólogo, un fisioterapeuta y un psicólogo?. ¿Las cervicales cargadas no tienen mucho que ver con tensiones psicológicas?. ¿Y la sugestión, la relajación e incluso la meditación no pueden servir en el parto?. ¿Por qué se experimenta tan poco con hierbas desprovistas en lo posible de química añadida y efectos secundarios demoledores?. Como mínimo ejemplo de la amplia gama de advertencias posibles basadas en el rigor, a los talibanes de la ciencia médica les lanzo el siguiente aserto: en la investigación y tratamiento del cáncer nunca, nunca van a encontrar la clave, en tanto se empecinen con mema obstinación en la interpretación exclusivamente mecánica y/o farmacológica de su etiología y/o cura; y mientras no se franqueen y acepten en sus orígenes y/o desarrollo la componente psicosomática y otras. Lo anterior sin duda reviste al cáncer de unas características que reclaman de una muy necesaria multidisciplinariedad, no sólo en la vertiente terapéutica donde los psicólogos se toman como “consoladores” o “sacerdotes” que supervisan y siguen la agonía; sino también en las mismísimas elaboraciones previas de tipo teórico, de diseño científico, etc. No profundizo más por cuanto no es tema que me ocupe por afición o necesidad, pero podría sugerir muchas ideas si me sobrase el tiempo o el ocupado en ello me lo pagaran con generosidad.
      No se me tome por alternativo, pues conozco y sé hacer uso riguroso del método científico si me lo propongo, no faltándome hasta hoy la imaginación suficiente para realizar diseños científicos con rigor. Por supuesto, tengo muchos “peros” hacia lo establecido -faltaría más- aunque sé que lo establecido también contiene verdades, si bien en sus márgenes hay otras muchas que empuja a obviar e incluso a aniquilar. Tan sólo aspiro a no formar parte de quienes a ciegas y sin sentido crítico comparten el conocimiento oficial, a no ser que paguen bien por defenderlo, aunque mucho me temo que cuanto afirmaré a continuación cerrará todas las puertas a esta última posibilidad. Miren, tantas víctimas como el tabaco las crean el tráfico en  calles y carreteras, las centrales nucleares, la hipermedicación tan rentable para los laboratorios, los bilingüismos impuestos que empujan a ciertas minorías a la marginalidad, etc. Ya, a algunos no les interesa reconocerlo, ¿verdad?. Y en todo caso, a unos cuantos se lo reconocerán de muertos. En este repaso previo no podía olvidarme de la dualidad, porque así quieren algunos que sea, entre la Psicología y la Psiquiatría. Leí u oí en algún sitio, alguna vez, que el Psiquiatra es aquél que sabe mucho de psicofarmacología y poco o nada de psicología; en tanto que el Psicólogo sabe de psicología (no sé si mucho) y es lego en psicofarmacología. Claro, es un estereotipo y un tópico, pero como tal no deja de tener su parte real, pues adviértase que el tópico lo fabrica un sabio de algo lleno de contenido, para que el pensamiento mediocre vaya vaciándolo con su abuso convencional, pues “tópico”, como su nombre indica, significa superfluo y sobrante. Me interesa por supuesto la farmacología, pero si algo me fascina es la neurología, puesto que en mi opinión el más cualificado para el estudio de la mente es el Neuropsicólogo (ni siquiera el Neuropsiquiatra, que éste cambia con química lo que el otro cambia con actitud), en cuyo estudio interactúan constantemente la actitud con la variación neurológica y a la inversa. Asombroso de verdad. Pero ya veremos cuán elevado es el número de estupideces que se escriben en su nombre (en nombre de la “verdad” interesada) y en el del supuesto rigor. Ay, el rigor. Quisiera saber si desde la Psiquiatría instalada y oficial, desde su necia arrogancia, podrían abrirse -para empezar- a ese enfoque y dejan de embrutecer su profesión a golpe de receta. Sinceramente creo que adolecen de la receta de la palabra. ¿Pero cómo se puede narcotizar hasta la muerte ambulante a un depresivo, la etiología de cuyo mal hay que buscar pura y lisamente en una inhibición caracterial o -en general- en una actitud errada ante los estímulos de la vida?. ¿Y con cuántos se ha hecho así?. ¿Quizá muchos más?. Otro tanto puede señalarse del resto de los trastornos neuróticos. En verdadero rigor, todavía nadie me ha demostrado que una depresión tenga su origen en un neurotransmisor por exceso o por defecto. Por supuesto que es un indicador, también puedo aceptarlo e incluso aceptar que su reposición mejore la sintomatología, pero se ¿ataca la causa o sólo se aplaca el síntoma?. ¿No sería bueno proponer un cambio de actitudes y después evaluar el nivel del neurotransmisor?. ¿Es la alteración del neurotransmisor quien causa la patología, o es la actitud errada ante los estímulos de la vida la que que altera al neurotransmisor?. Porque a mí consulta vienen algunos realmente abatidos y -seguro- que con el neurotransmisor por los suelos, pero fijo que cuando salen gozosos el nivel del neurotransmisor se ha normalizado sin haber ingerido psicofármaco alguno. Y así mil planteamientos más que determinados sectores con  influencia en la sociedad no parecen dispuestos a aceptar de buen grado. Porque sépase que tanto las enfermedades (la gripe aviar, p.e), como las actitudes ante ellas (las vacunaciones o la moda de las analíticas, que ahora pasarán a no ser tan buenas -por la pasta-, cuando antes de esta crisis del 2008 se recomendaban tres o cuatro al año, por lo menos), se diseñan a través de campañas mediatizadas. Quede claro que si algún psicofármaco puede aliviar el dolor de un paciente, que alguno en circunstancias muy concretas sirve, yo lo recomendaré, aunque haré todo lo posible por evitarlo pues mis tesis en torno a su eficacia y uso son muy otras a las usuales y convenidas. Por tanto, en todo caso sería el médico o tal vez el Psiquiatra quien hubiera de colaborar conmigo, no al revés, cuando se trate de curar una gran parte de trastornos psicológicos; en tanto algunos otros (bastantes psicosis y otros desórdenes psicológicos de difícil pronóstico) se los enviamos a estos profesionales para que nos seden a las fieras peligrosas y molestas. Me recuerdo ahora de la Escuela de Palo Alto que descubrió la esquizofrenia de etiología ambientogénica por familias cismáticas. ¿Cuántas otras de análogos orígenes podrían llegar a desenmascararse y diagnosticarse, de no mediar el respeto a la intimidad del enfermo, pero sobre todo el pensamiento unidireccional y acomodado (te receto y punto), muy generalizado -me temo- en amplios sectores médicos y psiquiátricos?. Así que yo, que ya tengo problemas para derivar a otro psicólogo, mucho menos lo haré a un psiquiatra, salvo si lo conozco en profundidad y sé de su sensatez y mesura. En fin, no se me tome por martillo de nadie, pobre de mí, pues  conozco algún Psiquiatra de enorme competencia a la que llegó contra su colectivo y cursando la carrera de Psicología, desde abajo, con gran devoción, afición y amplitud de miras, que es como debe hacerse. Hoy es un magnífico Psicólogo y un gran Psiquiatra. En él sí que confío a ciegas…, o casi.
      En todo este "boom" de la Psiquiatría tienen una enorme importancia los medios de comunicación (ya estamos) que la enfundan de una Ciencia superior y que viste más, queda mejor y tal vez -sólo tal vez- sea más eficaz. ¿Sea más eficaz, respecto a qué?. Porque si fuera respecto a un ataque de ansiedad del que cabe aniquilar el síntoma, entonces  le atizamos un martillazo en el dedo de quien lo está padeciendo y el síntoma desaparece “ipso facto”, aunque no se podrá decir que lo hemos curado.  Pero en fin, así nos venden la psiquiatría los hipermegananopseudocientíficos, muchas veces cayendo en el mayor de los ridículos y todavía hoy no se han ruborizado por ello. El periodista más riguroso, por llamarlo de algún modo, escribiría que la depresión y la bioquímica del organismo tienen relación. Pues claro, pero es como el cachondo que se acerca a un coche gripado y comenta muy sesudo que eso es cosa del motor. ¡No te joroba el profeta!. Cuando no, que tiene su origen en no sé qué déficit dopamínico, o serotonínico, o a saber. O incluso que la homosexualidad está “causada” por una alteración en el hipocampo. Pero so besugos, ¿tan difícil es entender que puede ser la actitud homosexual la que ha podido alterar el hipocampo, o los niveles de lo que sea.?. ¿Tan difícil es, de verdad?. ¿Por qué entonces, si es que llegan a tanto, no aprenden a precisar la noticia comiéndose el rábano y no las hojas?. ¿Saben lo que es la interacción?. Me temo que les sobrepasa. Mientras tanto, siguen vendiendo que la Psiquiatría viste, reviste y, aunque no cura (antes al contrario, en no pocas ocasiones -con o sin mala voluntad- enquista y cronifica el problema), impregna de una aureola más científica y sobre todo más glamurosa. Hoy, quien se precie, va a un Psiquiatra, no a un Psicólogo. Pues miren, les diré que quienes acuden al Psiquiatra, de verdad no tienen ningún interés en mirarse para adentro por miedo a verse sensiblemente imperfectos. Necesitan redención a ciegas de un redentor que los ciegue. Antes de explorarse a fondo necesitan ser revestidos de una capa de barniz opaco (la paz de los cementerios) que los hace más soportables para sí mismos. Sólo entonces podrán mirarse, aunque no se vean de verdad por dentro y hasta podrán llegar a decirse “qué chachi estoy”. Buscan “soluciones mágicas” a través de las drogas legales, cuyos efectos son muy parecidos al disparo de cartuchos que al explotar liberan múltiples perdigones en el sistema nervioso y si alguno de estos perdigones atina con el blanco, pues atina y si no a servir de cobayas con las que experimentar nuevos cartuchos. Y en muchos casos se enganchan de por vida a esta “magia”, para gloria de los laboratorios farmacéuticos y del Psiquiatra que se cruzó en su camino. ¿No curará mucho más corregir comportamientos errados?. Bien, pero esto no vende, ni viste. Y todavía nos queda por detallar cómo se percibe la figura del Psicólogo, con frecuencia en forma de insufrible topicazo, tan engarzado en la ignorancia que nos remite al más elemental cerebro de ameba, aun estándonos refiriendo a capas de la sociedad de las que cabría esperar un cierto nivel de formación mínimamente sólido. Nos referimos por una parte a la casta médica y a otros profesionales gremialistas de la medicina, a los que -en principio- debe suponérseles personas instruidas y que debieran reconocer en el Psicólogo una dotación y unas competencias. Sin embargo, lo niegan con tal furor que te obligan a concluir sobre su supina ignorancia y estulticie, o en el mejor de los casos te inducen a sospechar el encubrimiento de intereses inconfesables (taruguillos, taruguillos…). O bien pudiera suceder que alguno de ellos mismos sea un tarado de tomo y lomo, y tan tocado del ala que tenga pánico a ser examinado a fondo, por si lo suyo fuese de lo peor que le pueda ocurrir al común de los mortales y motivo de vergüenza social (grandes genios ha habido con el diagnóstico de esquizofrénicos y nunca se escondieron). Créanme, los mayores zumbados me los he encontrado entre aquéllos que dicen tener miedo a los psicólogos, algunos de los cuales  ocupaban cargos en altas instancias privadas o del estado, sobre todo del estado.
      Es muy curioso cómo la gente sencilla percibe al Psicólogo. No haré una descripción exhaustiva, pero citaré algunos casos. Si se empieza por los más ellos de todos ellos, habríamos de concluir que también ven al Psicólogo y acuden a él por buscar algo de magia, aunque sólo se la den con la palabra que les digan o ellos digan. Ignoran que una terapéutica seria pasa por un esfuerzo personal en la consecución de objetivos -pretendidos u olvidados- nunca alcanzados. Objetivos legítimos, por cuanto han de ser ellos quienes los definan y acepten en un ejercicio de autocrítica y autonomía personal.  La terapéutica va más allá de “psicotizar” a los pacientes encerrándolos en sus propios circunloquios. Sí, aquí aparece mi visión crítica del Psicoanálisis como modelo terapéutico, en particular respecto a alguno determinado que se acerca al sectarismo puro y duro. Y no se me venga con memeces, que yo admiro muchos descubrimientos de Freud y hago uso de la Psicoterapia Dinámica con quien estimo conveniente y en el momento del proceso que lo estime conveniente. Haylos que desconocen muy generalmente quién es ese profesional y qué les va a ofrecer. Sólo dicen por dónde empiezo y una vez sueltos largan sin parar, lo cual de por sí ya les alivia y es cuando ya perciben que el milagro esperado (en una ocasión traté a una persona que vino a que le quitase “el mal de ojo” que una de dos cartomantes rivales le había ocasionado, por haberle traicionado con la otra) está a punto de producirse. Con algo de suerte y mucho poder persuasivo puedes llegar a hacerles entender que deben darse pasos activos, no sólo en pasiva; es decir, que con sólo acudir al profesional no basta para superar los problemas previamente diagnosticados. Hay quienes desde fuera perciben al Psicólogo como un profesional del todo inútil, al que ellos y ellas perfectamente podrían sustituir. Yo les digo que el Psicólogo sólo es un experto en comportamiento humano, como el que es experto en mecánica y electricidad del automóvil, y que para eso estudió cinco años -en su plan, ahora son cuatro- de carrera en la Universidad; por tanto algo debió aprender y algo deberá saber, ¿no?. Ahora bien, si alguno nos puede sustituir, pues adelante. Algo nos enseñaremos los unos a los otros. Al fin y al cabo, en la Psicología también hay mucho de sensatez y sentido común, aunque mejor será aplicarla con amplios conocimientos teóricos y experiencia práctica. Eso debe ser un experto.  Otros ven al Psicólogo como poca cosa para ellos. Ya lo referí antes. No es el profesional adecuado a su nivel. Más de uno, si nos conociera, sin duda iba a cambiar de opinión, pero hasta hoy no he tenido la suerte de tropezarme con muchos. Los periodistas de postín siempre acudirán al Psiquiatra, mejor de renombre en lo que sea. Allá con su ignorancia. También algunos nos toman por vivales a obviar, tal que nigromantes, cartomantes, tarotmantes, adivinos varios o incluso chamanes o curas (aquí cuadra muy bien aquella afirmación de M. Foucault en la que manifestaba que los psicólogos son como los confesores, pero que alquilan caro sus oídos), etc. Por último, y eso suponiendo que algún tipo de percepción nos quedará por el camino, están los que se acercan al Psicólogo o tienen una visión de él bastante acertada, pensando que una recuperación ha de depender mucho de sí mismos. Con éstos da gusto trabajar, bien en el trabajo cognitivo, como en la motivación y seguimiento conductuales, u otros muchos procesos que se producen a lo largo del tratamiento. No se corresponden con el gusto y moda imperantes, pero serán quienes más provecho sacarán de la intervención terapéutica. Entre éstos yo he tratado a bastantes que han llegado destrozados a farmacoporrazo limpio y frustrados del tratamiento que hasta entonces habían seguido: el psiquiátrico. Y en serio, habrían de ver en ellos el resultado final. Para que los médicos después digan que su cura ha sido sectaria. Bien, que sigan en su linea gremialista y carente de toda autocrítica.
El mundo según el Diantre Malaquías


07 febrero 2018

(₸) POESÍA HOMOTÉCICA


(“POESÍA HOMOTÉCICA” es un grupo de escribientes de poesía experimental, creado a principios de los setenta por Raimon Pastor Jaén, Marceliano Miguélez Castrillo, Alfonso Español y otros poetas anónimos que nos dejaron su anónima contribución, de la que nos hemos adueñado sin el más mínimo escrúpulo ni pudor alguno los que quedamos de aquella camada de poetas pirados) 


¡
Pirómano iconoclasta y
WANTED
inquieto por la seguridad de los suyos y
casi muerto en una nefasta
pelea junto al cadáver de su
mujer
lloró de asco y tras
correrse dijo…
Tengo sed dadme
una poesía sin concesiones et
traedme el WC please…..
de donde puede inferirse la eficacia de sus
políticos


¿
Yo soy Eva la
del sujetador de cera dijo
deliciosamente anacrónica
desnuda por las calles y
borracha
¡viva la república!
cañones a lo lejos y
sus senos cabalgando entre
los cuervos
-sólo un poco de sangre en el
asfalto y unas gotas de tiempo-




&
El informe 2º de la 6ª cadena en el 5º canal
nos comunica que
:h
n
m
r
to
dos
casi no se distinguen las palabras del
locutor
p
ro
s
s
lágrimas
son suficientes y todos los programadores del planeta
n
loquecidos
ah delicia
es el fin



aStrOLabiO
Bierce teutónico in México
City como grito de
eMiliAnO Zapata
explorador que halló un
móvil en la profundidad
de la
Tierra Genera Radiaciones
rrrrR
láser
hachisch
rabí
sVáSTiCa
ondea en el viento de las
áGUILAS
S.P.Q.R.
(gloria in excelsis
LAO) SváStica
azulada
s
aguas del río OWL



Carreta y polla
(la carreta avanza
a tu pesar lector
la carreta avanza
con una rueda rota
y la polla del carretero)


Ponle título
el viejo BALTAZHAR se arrastra por el suelo con todos los muñones pa-
ralíticos, un eccema en el ojo izquierdo y el absceso del cuello que su-
pura pus sin cesar
gime como un lelo y recuerda entre sueños un viejo
tranvía de 1904, cuando la tía Liz se desnudó en el parque y las
señoras se escandalizaban y las miradas de reojo de los caballeros
la llu-
via que cae con la monotonía de una tarde cálida y Leonor, un po-
co borracha, que se dejaba distraída pensando en todos sus
hijos muertos
vacías las calles y todas las ventanas rotas y
todos esos niños que miran con sus ojos profundos en el
estómago, comprensivos y sabios mientras los mayores se
entregan a la orgía de vivir con los sentidos drogados y esa
hijaputa de luz que no sé de dónde coño viene.
AAA


Rumboa...



Los versos diantres del Diantre Malaquías


03 febrero 2018

(₸) PEDAZOS DE MUNDO


PAISAJE POST-DILUVIANO

Arrasadas están las sementeras
de cadáveres saturados los parajes
en cieno hundidas arboledas
las hojas marchitas cual ropaje
fúnebre de ramas cadavéricas.

Efunde el sol con tristeza
sobre el desierto paisaje
rayos de esperanza vieja
desde que el humano yace
cuando apareció en la Tierra.

Vacías están las calles
inhóspitas las ciudades
sólo un murmullo se eleva
de los agostados valles
que fueran verdes praderas.

Es el din-don de metales
es el brillo de monedas
pesetas o petrodólares
enterrando entre sollozos
la centuria de la técnica.

( 1975 )


ESTAMPA DE UNA CIUDAD

Sobre el pavimento de la ciudad
veo miles de marionetas
danzando al son del vil metal.
PODEROSO CABALLERO.

Pobladas aceras
colocan los títeres
frente a los escaparates:
“La moda de París
a precios irrisorios”
¡Vaya exclusiva!.

Vislumbro siluetas femeninas
despampanantes en su esbeltez
introducirse en modernos deportivos
a juego.

Hombres ya exhaustos
caminan vacilantes hacia el martirio
de las ocho, las diez, las doce horas.
Otros rellenos y recién acicalados
con perfumes y sales
de la marca de las marcas
fuman larguísimos puros
en la terraza lujosa de algún lujoso café
con porte inflacionista.

Los juegos de azar, los sorteos
 las apuestas
el circo de sábados y domingos
las modas instruidas
son de mucho éxito
en cualquier ciudad de mi país.

Sólo algún privilegiado
vive el tesoro de su tiempo
en barrios exóticos dentro de la urbe.
También quiere dinero
pero sólo el justo
para poder contemplar.

PODEROSO CABALLERO
es el tiempo que puede ser vivido.

BCN, MAYO DE 1973



A UN HOMBRE DE SOCIEDAD

Siempre lo suelo ver
caminando deprisa por la calle.

Siempre ocupadas sus manos
con diversos objetos
pero no las tiene llagadas
porque sabe sonreír con simpatía
a los grandes señores de la materia.

En general, pasa desapercibido
cuando no se arropa
de caballos-vapor y de cilindros
pues sus otros vestidos son corrientes
-aunque caros, eso sí-
de hombre de sociedad.

Y como él existen no pocos
que tampoco sucumben al hambre
aliada como está el hambre
con verdades metafísicas.
“Pobre mundo y su verdad”, exclama.

Mas nada importa:
es preferible comer bien
y vestir bien
y correr mucho y más y más ...

¿Dónde está el recto camino?.
Él es hombre de sociedad.
Él fabrica bienestar.

Siempre lo suelo ver
siguiendo el rastro al dinero
y parece muy feliz
mientras con simpatía
sonríe a los grandes señores.

Siempre lo suelo ver
siempre está besando pies
de personas
que no tienen llagadas sus manos
(no vayan a llagarse las suyas)
esposadas de anillos nobles
mientras miles de obreros
siguen la creación manufacta
con la esperanza puesta
en el progreso social
-cualquiera de ellos
que los criterios son tropel-
ya sean primeras y segundas
y terceras residencias
o amarres en puertos “in
o cuentas corrientes boyantes.

La muerte cruel de la utopía
sobreviene
cuando manos antes llagadas
hoy apuntan su dedo índice
para que otras se llaguen.

BCN, MAYO DE 1973



APARIENCIAS

“Come mierda
millones de moscas
no pueden estar equivocadas”.

Así reza una ácrata sentencia
en las paredes muy doctas
de un viejo frontón rural.

¿Ha de “respetarse” a los otros
si son opresoras cadenas
que atenazan a los pocos
de criterio singular?.

Unos pasan por ser luz
en un mundo -dicen- de locos
al que ellos no pertenecen.

(Dése tal pretensión por sabida).

Son los sanos y hasta santos
su vida no deja dudas.

Mas puestos como Pilatos
entre el justo y el injusto
lavan con agua sus manos
por aparentarlas puras
y sueltan a Barrabás
(o a Jesús, que da lo mismo).
Ante el grito de la turba
no se puede quedar mal.

Desecho, aborrezco, escupo
este mundo nauseabundo
ahora que sigo consciente
-digo yo-
entre los locos y pocos.

Culpo a la sociedad
de fabricarnos en serie
de haber hecho a las personas
un producto de mercado
-no a todos, porque no puede-
de maquinizar humanos
-cuanto más tienes, más eres-
de predicar libertad
sólo para apaciguar al rebaño.

Todo ha de resultar mentira.

Y no sociedad en abstracto
sino personas, personas...
su sociedad monopolio
que nos marca y que nos merca
nos desangra
con tanta productividad.

Culpo a los descerebrados
que tragan yerros y mierda
(democracia de las moscas)
que se arrastran embaucados
que engullen el vil metal
en aparente fortuna
previo lema “social y de progreso”
o el propio de los que llaman “caverna”.

Son cuerpos, masas o pieles
de vida envuelta en mentiras.

Me enciende y aún me subleva
pretender etiquetarme
en derechas o en izquierdas
si todo es una gran patraña.

Ellos son turba esencial.

BCN, JUNIO DE 1972. RETOCADA EN FEBRERO DE 1991

Los versos diantres del Diantre Malaquías