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22 septiembre 2017

REBRIOSA ACTUALIDAD

Dinámica Cultural: CHINAS EN LOS ZAPATOS -VI- (Florilegio cronológico de la memez)

(₸) DE HONDURAS Y DE EMBELESOS


DIARIO INTIMÍSIMO
¡¡Y una mierda!!
Lo intentaré de nuevo:
Me avergüenza pensar
que alguien pueda leerlo.
La música, por ejemplo
da unos golpes bajos tremendos.
Si alguna vez este ejemplar
cae en tus manos, o en las tuyas
¡compadécemeeeee!
pues en esta vida
se trata de acumular
actos bondadosos, humanos.
Si ya he desaparecido
mejor incluso:
con fondo musical
que tú y yo ya conocemos
lo recitas muy pausado
monótonamente, siempre igual
cadencialmente cósmico
y hasta puedes llorar.
En ese momento recuerda:
La calle, las cabalgatas
las cafeterías, el rock ...
INCITAN AL OLVIDO.
Abraza con fuerza
con mucha fuerza
y luego dices:
¡ERA MARAVILLOSO!.


ALGO ASÍ COMO UN PENSAMIENTO
Da asco ser un programado”.
Da asco caer en los tópicos de siempre:
románticos, misántropos, drogados
listos y listillos, bohemios, borrachos ...
Porque somos tópicos.
Tópico es ser revolucionario maoísta
como cándido pacifista.
Tópico es - cuando lo expresas -
PENSAR ..., SER LIBRES ..., SER LIBRE
o ser un apóstol del individualismo.
Tú, sí tú, ¿quién eres para juzgarme?.
Si me odias, insúltame, escúpeme, destrúyeme
PERO NO ME MALTRATES.
Déjame una parcela donde pueda descubrir
que a veces soy -o lo parezco- libre
donde siempre desee ser libre
donde pueda avanzar sobre mí mismo.
Si me admiras, halágame
publícame, hazme un mito
PERO NO ME MALTRATES.
Róbame la parcela
donde me has coronado
si alguna vez creo ser EL ABSOLUTO.
La sabiduría es siempre un ¿QUÉ?.


PARÁBOLA SOBRE LA VIDA
Yo considero la vida
como un camino de tonos variados
entre la noche y el día
a recorrer en solitario
o en buena o mala compañía.
Según ello, creo haber nacido
un plácido día al sol salir.
Nada me era claro
tanto como ignoraba
la existencia de lo oscuro.
El color de la aurora
todo lo transformaba
en lúdico y bucólico.
Jugaba inmensamente feliz
-creo recordar-
con el policromado amanecer
que a diario alumbraba
mi fecunda fantasía.
El sol del mediodía
pronto cayó violento
y aplastó mis sueños de niño
en el resisterio de la duda
rumbo a la enajenación.
Hube de retirarme a la sombra
y en la penumbra del astro
medité sobre impotencias
y fugas de la utopía.
En lucha contra la asfixia
una mujer fuerte y adusta
en mi oído susurraba:
“para que otra vez aprendas”.
Después los montes lejanos
allá por el oeste
enrojecieron de sangre
pero muy pausadamente
mientras yo de nuevo jugaba
con fuego de mil colores
que el horizonte paría
en auroras y arreboles.
El astro solar ya no mataba
porque él solo se moría.
Las montañas de poniente
se hicieron fuego de fragua.
En el bosque aledaño
otra mujer recogía
leña con que alimentar fuegos
más concretos e inmediatos.
Tímido me acerqué a ella
y le tendí una mano
luego la otra, y mi pecho
y toda mi alma.
Y aquella mujer encendida
de colores flameados
se tornó hiriente hoguera.
Busqué mitigar el daño
de mi roto corazón
con agua del río de agua
y la mujer susurró en mi oído:
“para que otra vez aprendas”
Sé que llegará la noche
mas donde el cielo cae
allí en el firmamento
aún surgirán arreboles
y una mujer a mi lado
que me quiera preguntar:
¿ ya has aprendido bastante ?.
BCN, ABRIL DE 1973


SILENCIO EVASIVO
Cuando intento la evasión del mundo
perdido entre la gente
pero sin pensar como ella
huyo de mí mismo
y no encuentro nada
de lo que mi existencia inquieta
buscaba en el silencio
que produce el ruido de la gente.
Mas cuando soy gente
y hago el ruido de la gente
entonces encuentro el silencio
camino en el silencio
vivo el silencio
que produce el ruido de la gente
y es cuando amo a la gente.
Porque su ruido
es producto del silencio.
Porque el silencio
es fruto del espíritu
y el espíritu es propio de la gente.
Y yo soy gente
aunque en realidad no quiera.
BCN, Mayo de 1973


UN HOMBRE CUALQUIERA
Yo. Yo no existo
no soy nada. Aunque sí.
Quizá un producto nefasto
de un mundo ajeno a mí.
Río ante un chiste
pero me muero de asco.
Soy valiente ante cobardes
y un hombre por parecerlo.
Cualquier sencilla canción
puede mis ojos nublar
y llorar luego
como un chiquillo frustrado.
No domino el corazón.
Todas me rasgan el velo
tejido por el amor
con hórrida virulencia
y un dolor desesperado.
Velo opaco a la ilusión
de la amante sin amado
o al revés.
Soy un cristal empañado
por lo tanto, nada soy.
Bilbao. Julio de 1972

Los versos diantres del Diantre Malaquías

18 septiembre 2017

(₸) Padres maltratados



      Introducción. Cualquier parecido con la realidad de lo que a continuación se narra será pura coincidencia, o debiera serlo, pues la tozuda y delirante realidad supera a menudo la imaginación más lisergicoalucinógena de cualquier redentor orate. Sitúen la historia en un país imaginario -o no- ávido de ser el ariete salvador del vanguardismo insustancial y vacuo que sólo una mente espongiforme (osea, con huecos interiores por donde se escurren las ideas) puede concebir y dar pábulo. Este imaginario país supónganlo constituido por otros pequeños países que, por mor de una legítima demanda, han conseguido parte del pastel en transferencias judiciales, con los consiguientes funcionarios propios. Entre éstos, no pocos han ganado la plaza por méritos -digamos- distorsionados. Es decir, para acceder a una sección funcionarial relacionada con la psicología no es prioritario saber algo de psicología, sino dominar idiomas (cuyo conocimiento, no se sabe por qué extraño arte de magia, te permite alcanzar cualquier otro tipo de saberes) y estar dispuesto a apuntalar la secta. Muy bien pensado, no me digan. Estos cualificados “expertos” (y sobre todo “expertas”) han tejido una red de confusos valores invertidos (el malo en no pocas ocasiones suele acabar siendo el bueno) y ahora manejan la burocracia cual ejército de salvación en defensa de las desvalidas. Han creado los S.S. (con perdón); o sea, los servicios sociales que, por medio de un ejército organizado en escuadras guerreras mayoritariamente “femininistas”; fiscalizan toda clase de comportamientos, en particular si se refieren a los del varón que, por lo muy general, es un irredento machosexista. Faltaría más. Pongan como protagonistas a una pareja de las de antes, el padre (él, para nosotros a partir de ahora), la madre (ella, tal cual el padre) y sus respectivas familias. Pelean (en sentido figurado, leches, no me vaya a venir el ejército de salvación amenazándome con redimirme de mi apostasía) por la custodia de un niño varón (perdón, otra vez), de tres años de edad. Con la mejor de las voluntades -craso error- y la ilusoria esperanza que el perfil del padre en apariencia del todo normalizado facilitase el logro de conseguir para sí la custodia; el abogado del padre aconseja a su mandante que consienta ser evaluado por la sección de los citados SS (con perdón). Y tanto él (el padre), como ella (la madre) acuden solícitos a la consulta. Ella pertenece a una familia atomizada, más que desestructurada; pero bueno, ningún hijo es responsable que sus padres sean unos tarambanas y unos botarates. Él, a una familia estructurada al modo tradicional o clásico-naftalinoso, de roles muy marcados que por momentos la hacen algo obsesiva y rígida, pero de las convencionales  y con valores sociales sólidos, si bien ahora están perdiendo esta fe por lo que les está sucediendo. Por supuesto, componen en conjunto un ambiente muy cálido y protector para el menor.
      Hecha  esta somera introducción que nos contextualice el tema, paso a exponerles datos concretos de la evaluación psicológica llevada a cabo por la rutilante e independiente funcionaria de los SS (con perdón), experta en idiomas y casi en psicología, y no serán necesarias muchas explicaciones para que cada cual saque sus propias conclusiones a poco que quiera. No son necesarias muchas luces, así que hasta los SS puede que entiendan.  

      Cuerpo. De entrada, tras leer los tres o cuatro primeros párrafos ya sabes por dónde van a ir las conclusiones. El Informe es así de burdo y tan zafio como grosero. Hay momentos que el escrito adolece de un bucolismo insoportable y hasta apestoso. “En aquest sentit, l’àvia materna parla amb afecte i preocupació del nen, fent una descripció profunda del caràcter del nen, dels seus jocs, dels seus hàbits, d’allò que menja... descriu un estil de criança ÒPTIM quan descriu protecció, afecte i espai per a la descoberta i autonomía del nen”-sic-. Sinceramente, quien esto escribe duda mucho de las capacidades de esta digna persona para descripciones tan sesudas y hondas; y seguro que el estilo de crianza óptimo no se lo cree ni usted, cínica y desvergonzada funcionaria. Se observa además en este parágrafo que la familia materna ya empieza a dar señales de sus profundos conocimientos psicológicos, o quizá fueran los literarios de la funcionaria al interpretar tan bien y con tanto mimo conceptos que con toda certeza le expresaron en forma más bien parca. La sagaz informadora, tras indagar sobre las relaciones de la pareja, la describe a ella con frases como…“en aquest sentit, EXPLICITA AMB TRISTESA…, o…“plora quan connecta amb aquests arguments, percebent que tard o d’hora això malmetrà psicologicament el menor…”¡Qué bonito!. De las visitas de los Mossos al entorno materno, dice la entrevistadora ”aquesta situación és viscuda amb molta angoixa i tristesa…”¡Pobre!.
      Apesta también un flagrante trato discriminatorio y tendencioso. Por ejemplo, de la abuela materna se dice que es pensionista. Sin más. O no se le pregunta por qué razón, o de saberlo se omite por carecer -al parecer- de importancia. Sin embargo, a la abuela paterna sí se le pregunta y ante la negativa a exponerlo la acogota y lanza una patada a la espinilla en forma de “no nos quiere decir por qué es pensionista”. Todo un demérito el ser pensionista por algo y no contarlo, como si esta familia no fuese en realidad de lo más adaptada e integrada para los tiempos que corren todavía no del todo desquiciados, aunque para allá vamos. Y añade de la abuela paterna que fa un pla custodi que per rol no li pertoca, mostrant-se enutjade quan se li recalca aquest aspecte”. Pues en todo caso no le importaría continuar con el plan que ya siguió hasta prácticamente los dos primeros años del niño. Desde luego a la familia de él -repito- tan corriente, le cae la del pulpo y la acribilla a expresiones incluso insultantes como que tienen un discurs egocentrat, sentiments depressius i catastrofisme…apareixen idees de complot, d’engany...", etc. En este Informe tienen las razones y la prueba de ese complot y persecución en toda regla. Las decisiones las toman los abuelos paternos: “Es copsa que els avis exerceixen una gran influència en les DECISIONS DEL PARE quan els seus PENSAMENTS, EMOCIONS I ACCIONS són realitzades en comú en la gran majoria d’ocasions”Jo, qué manera de someter a un hijo, si bien en la elección de la compañera de su vida se soltó el pelo porque fue a elegir una que nunca hubiera elegido ninguno de sus padres (de él). Cuando el Informe habla del  índice de “desitjabilitat” en los resultados del test, o lo que es lo mismo, las ganas de quedar bien que todos practican cuando son examinados para estos menesteres, en ella no cita esta palabra y lo expresa con…“…esbaixa el perfil clínic del test…” y “nivell de sinceritat ÒPTIM” -sic-. De él, agárrense: “…index de sinceritat molt baix”…, ítem de destjabilidad molt alt”Sin términos medios. Sobre el perfil de éste  “…dependència emocional respecte dels altres… De ella matiza con algo de poesía y lo expresa …”tot i que té tendència a seguir les pautes que li marquin persones que signifiquin emocionalment quelcom per ella…”. Esto suena mucho mejor que “manipulable” o que  “dependiente”, que es lo que con contundencia se afirma sobre el padreÉl cambia de actitud cuando están sus padres (lo habrá visto ella, yo no) y lo califica directamente de mentiroso  sobre no sé qué asunto de un piso respecto a lo cual nosotros sabemos que no miente. Pero en fin...
      A lo largo del Informe se evidencian numerosas aseveraciones (“molta intrusió”; "actitud persecutòria i assetjadora”, p.e.) que la informadora pone en boca de la entrevistada y adorna el discurso con expresiones que la entrevistada muy difícilmente podría  utilizar, dado su nivel de formación. Si no, lean: Defineix  (¿quién “defineix”, la entrevistadora o la entrevistada?) un estil educatiu patern molt mediatitzat -sic- per les figures dels avis…., fet que contradiu el seu propi estil definit como afavoridor de l’autonomía…. Manifesta el seu desig de socialització del nen. Lo de “afavoridor de la autonomía” y exploración del espacio lo han llevado tan a rajatabla y al pie de la letra que hasta hay evidencias que muestran al niño subido en el cuarto o quinto peldaño de una escalera de mano habilitada en una terraza de un segundo piso. Pues sí, a eso se le llama favorecer la maduración neuromotriz. Caramba, caramba, esta mujer y la familia entera son un pozo de conocimientos psicológicos.
      El Informe está plagado de contradicciones con afirmaciones del tipo…”és oberta…", o… “Quant a la relació maternofilial, la Sra. Laínez PARLA AMB TENDRESA…, -sic-, y un poco más adelante…"no mostra gaire els seus sentiments..”, lo cual resulta de extrema importancia y quien así se comporta es, cuando menos,  de dudosa fiabilidad. Y además, en qué quedamos, por un lado nos dice que no expresa sus sentimientos, pero por otro nos dibuja una escena cargada de un bucolismo artificioso y de todo menos natural.  La expresión “tendresa” (aplicada a ella, claro) es tan recurrente como el regüeldo a sardina y sale en diversas ocasiones (”parla amb tendresa”), así como el jabonoso y dulcificador término  ÒPTIM que lo utiliza al menos cuatro veces, como si este vocablo pudiera formar parte de un Informe riguroso, con voluntad objetivadora y creíble. Rebosa también de banalizaciones respecto a temas importantes sobre los que pasa de puntillas o directamente no pasa, como el perfil de ella en general y su relación con el mundo de las drogas, o su inestabilidad emocional, o la naturaleza desestructurada del entorno materno, así como  afirmaciones gratuitas, tal cual…. i amb posterioritat, porta una vida harmònica lluny de problemàtiques”. ¿Pondría la informante la mano en el fuego por mantener esta aseveración?. Hay omisiones graves. No se sabe si ya tiene nuevas fuentes de ingresos que no sean los cursillos. No se detalla ni concreta si ya ha conseguido trabajo. ¿Lo ha conseguido, o sus ingresos seguirán viniendo por vías atípicas?. La aportación material realmente significativa siempre ha corrido del lado paterno. ¿Quién si no ha provisto siempre al entorno familiar de un sueldo regular?. De igual modo se echa en falta el relato de la ANAMNESIS del niño, desde el embarazo hasta el primer año de vida, pues es fundamental. Por supuesto, todo ello indigna a la vituperada madre: “S’índigna devant aquestes manifestacions i més quan la Sra. Rosa ha tingut un embaràs amb seguiment mèdic correcte"No es nada difícil comprobar quién se ocupó de ello, y en realidad se  sabe pero se calla.
      El escrito es ubérrimo en jucios de intenciones, de modo que respecto al padre y a los abuelos paternos señala que su actitud es“…un questionament constant a les seves funcions maternes, un excessiu control del menor i de la relació materno filial, aixì com MOLTA INTRUSIÓ PER PART DEL AVIS PATERNS A LA LLAR…”. ¿Pero quién se ha creído que es esta inquisidora de almas para osar hacer este juicio de intenciones?. O…“...va actuant de forma persecutòria y assetjadora respecte a ella y a la relació materno filial…”Por si fuera insuficiente, lo de“assetjada” lo insiste hasta la arcada. En boca de ella pone que…“descriu un pare molt controlador i possessiu…”o “…tot aquell estil que es distanciï d’aquest model els deperta sospita i preocupació…”Lo dicho, esta chica (la madre o la informante, qué más da) es un portento en psicología. Y ahora algo tremendo: ”L’ÈSPECTATIVA JUDICIAL DEL PARE RESPON MÉS AL DESIG QUE EL AVIS PATERNS TENEN RESPECTE AL MENOR QUE A LA VIABILITAT D'UN PROJECTE CUSTODI PATERN…”. Primero, no sólo vuelve a juzgar intenciones, sino que ahora menosprecia también al padre de modo inaceptable y falaz. Segundo, ¿responde la entrevistada o responden por ella?. Por cierto, el entorno paterno tiene clarísimo el “pla custodi”, pero teme quedarse sin ninguno. Ànim depresiu força acusat del pare…”. Olé diagnóstico. ¿Quién lo diría?. Pues no lo es ni aun teniendo que soportar zarpazos como los que se le propinan en esta especie de Informe. Sobre los abuelos paternos indica que juegan su rol…“Situant-se com a figures parentals, més que d’avis”¿En qué basa tal aserto?. ¿En la actitud sobreprotectora con sus allegados, incluida la bisabuela?. ¿Hay un perfil determinado de abuelos buenos y malos?.
      Las inexactitudes o directamente mentiras jalonan el documento. Vean, si no.  Como se ha anticipado,  ella -tal que dicen- ha coqueteado con las drogas y lo expone como sigue: “...un problema amb les drogues de 5 mesos de dependència, quan tenia 20 anys”. Eso es mentira. Ni es así ni puede serlo en la inmensa mayoría de los casos análogos al que nos ocupa. No hay nadie muy dependiente, si no adicto, que haya sido dependiente y/o adicto a nada “durante seis meses”, como el que hace un viaje a la Patagonia, que es destino lejano. Más: “l’embaràs del Marc arriba sense gaire planificació, essent ajudats per ambdues famílies...“. ¿Ah sí?. ¿Tiene pruebas o es una afirmación gratuita?..., aunque destacada, ¡cómo no!. La informadora si no es tonta (?) debe saber que eso no sólo es clamorosamente parcial, sino radicalmente falso. De los SS (con perdón) domiciliarios (la policía guardiana de los valores de la secta) nos dice que visitan el domicilio materno y… “trova el pis en condicions òptimes…”. Malo, eso quiere decir que no es real. Por otra parte….¡y dale con el término “óptimo”!. Otra. ”des de fa 6 anys resta abstinent de qualsevol substància estupefaent”¿Cómo saben eso?. ¿Aportan alguna documentación o evidencia?. Ni una. 
      Rematan el documento auténticas aberraciones científicas acompañadas incluso de rastreras amenazas. Sigan. “…no es desprenen indicadors que suscitin comportaments de negligència materna”Desde el primer momento ya se veía venir esta conclusión: “Pla custodi, poc sòlid, amb força contradiccions” (referido a él, por supuesto). El mundo al revés. Si el de la madre es tan bueno, ¿por qué no se nos aporta la ANAMNESIS del embarazo y el primer año de vida?.  El colmo de los despropósitos, e incluso infantilismos del tipo “pues ahora no t’ajunto”, es lo del PUNTO DE ENCUENTRO. Pero ¿a quién se trata de proteger?. ¿Se protege así al niño?. ¿Acaso ha sido la madre agredida alguna vez?. ¿Pero quién ha sacado el niño adelante su primer (o primeros) años?. ¿Quién y cómo ha sido?. Léase lo del PUNT DE TROBADA: “…es podría veure restringit el règim de visites paternofilial…”.  Pero bueno, ¿es real lo que se está leyendo o es un mal sueño?. ¿No es esto una amenaza palmaria que a quien menos considera es al niño?. Por Dios…

      Epílogo. Es este Informe del PATAF (o algo así) perverso, si no directamente facineroso, maniqueo, malintencionado, inmoral y -por supuesto- carente del más elemental rigor científico. Quien esto escribe en su inocencia creyó que sería el mejor aval para esta familia, pero se equivocó, pues SIS (Su Ilustre Señoría) o no se lo leyó, o no sabe leer en clave jurídica  y sobre todo forense, o sí lo hizo e incluso lo entendió, pero se lo pasó por el forro de la toga, por adscrita o simpatizante de la secta (de ser así, ¡qué pavor). A él, tras decírseme que hasta se le habría amenazado con “menos niño y más pasta” (la verdad, me cuesta creerlo), al final fue una tarde más con niño y menos pasta a añadir a las asignaciones de ella, de las cuales ha ido haciendo su “modus malvivendi”.
      A la familia paterna aun siendo personas imperfectas, aunque sin excesivas tachas, sólo por una arraigada pero muy lícita obsesión que los ha llevado a parecer ante algunas instituciones como unos “pesados insoportables”, han ido calificándolos a lo largo de todo el relato poco menos que de paranoicos. ¿No es justamente este Informe una irrefutable demostración que sí han sido y están siendo objeto de un complot aún vigente por negligencia y/o mala folla (una de las dos o las dos) de los responsables?. ¿Son paranoicos o tienen sus razones para sentirse perseguidos?. ¿O quizá son sólo obsesivos sobrados igualmente de razones?. ¿Pero cómo no van a desconfiar con esta sarta de impertinencias, en su sentido más amplio?. En fin, a los miembros de esta familia se les podrá acusar de algunas cosas, por ejemplo de “mala imagen” y “pelmas” por estar en parte ofuscados con su nieto, pero no de no volcar en el menor toda su dedicación y responsabilidad. Y respecto a “dependencias”, bendita sea la que este muchacho (el padre del menor) tiene con sus padres. Ojalá más gente pudiera tenerla. En opinión de quien suscribe, el resultado más sensato y ajustado a rigor hubiera sido, al menos los dos siguientes años, una custodia para el entorno paterno, pero con días entre semana y hasta noches con sus pernoctas incluidas, pues dadas las condiciones ya existentes hubiera sido posible. Todo -claro está- en función de la actitud de la otra parte que, tal como salió de la estancia judicial; esto es, blandiendo sus dedos corazón por encima de las cabezas de todas ellas (constituían aplastante mayoría, por un solo señor -con perdón-) y llamando al abogado contrario “hijo de puta”; pues -la verdad- no cabe esperar mucha sensatez. Y esto no acabará aquí, por más que si sucede algo (me refiero a accidentes) casi nunca paguen por ello los auténticos responsables.
      Así que, vistos los penosos precedentes ya saben el batacazo al que se exponen muchos padres varones (por cuanto ahora puede haber padres mujer, aunque se les denomine progenitor-35 XXL ), de confiar a los SS (con perdón) de esa insigne y sabia institución denominada PATAf (o algo así) sus -en muchos casos- legítimas y justas aspiraciones. Por lo que se desprende de este documento, la justicia en esta nación de naciones y en las naciones de esta nación es no ya ciega, sino bizca, patizamba y muy fea. Ah, y no ignoro que la publicación de este artículo supondrá para determinada gente no sólo una herejía políticamente incorrecta, sino que incluso pasaré a ser sospechoso de maltratador o, en el mejor de los casos, de connivente con ellos. Es lo que hay.
      Para finalizar permítame el lector allende los dominios catalanoparlantes mantener las frases textuales en catalán, en parte por no ofender a los lectores de este ámbito, en parte también porque yo (les aseguró que alejado de cualquier secta, incluida la idiomática) les recomiendo se familiaricen y hasta vayan sabiendo de esta hermosa lengua, y para algunos será incluso bueno el aprenderla.

Del proyecto "El mundo según el Diantre Malaquías"                                 



14 septiembre 2017

(₸) Psicología y escuela




Calidad de enseñanza
       La significación de esta expresión suele asociarse, de forma simplista y excluyente, a conceptos tales como más patios, menos alumnos por clase, más participación de los padres y otros que, siendo positivos, son secundarios o no determinantes. Incluso algunos, en determinadas circunstancias, en lugar de favorecer lo que hacen es interferir en el proceso educativo. De ello resulta un sugerente ejemplo el de aquel padre de barrio obrero que, en reunión colegial de la comunidad educativa, reclamaba Marxismo como asignatura para su hijo, aún niño.
       Sin embargo, otras significaciones de esta misma locución, sea por desidia, prejuicio, o supina torpeza se ignoran o descalifican. Entre ellas podríamos destacar la consideración de la enseñanza como profesión que requiere una gran vocación (por oposición a esa otra que la presenta como una titulación media, de logro relativamente fácil, con pocas horas lectivas y muchas vacaciones que, aparte de dar acceso al funcionariado, garantiza de por vida un puesto de trabajo, se sea o no competente), que exige un inequívoco compromiso de autoformación (cultivo intelectual) permanente, que demanda una gran cualificación y profesionalidad de los enseñantes, que aprecia y tiene la figura del Psicólogo y/o del Psicopedagogo como adecuados supervisores y correctores del devenir, tanto personal como educativo, de los individuos educandos, etc. Pero claro, sigue dando la impresión que tanto esta variedad de acepciones, como el cometido de estos profesionales siguen sin estar justamente valorados.

Prejuicios hacia el Psicólogo
       De forma profusamente extendida al Psicólogo se le tiene miedo, pues -guste o no- somos fiscales que escudriñamos el alma individual y colectiva, o bien es percibido de forma distorsionada según innumerables y errados prejuicios -no siempre bienintencionados unos, profundamente estólidos otros- que llevan a representarlo como un domador de seres irrecuperables y sin remedio, o poco menos. Recuérdese que no es poco frecuente oír entre quienes se refieren a este profesional expresiones del tipo “eso es para locos”, y otras de inequívoca zafiedad. Y aunque todo esto no merezca más comentario, sobre semejantes ejemplares cabría señalar que quizá crean tener mucho que ocultar, siendo de rigor recomendarles el ejercicio de la autocrítica que redima en lo posible (?) su inveterada ignorancia. No obstante, hay quienes con buena voluntad, sencillez, y aún a veces por moda, acuden a este especialista con actitud abierta y franca. Su leal colaboración será clave para que el proceso iniciado muestre toda su eficacia. Ahora bien, debe quedar claro que el Psicólogo no es cual cirujano que arranca el mal de cuajo. No. Los efectos de la terapia no son inmediatos y puede que apenas se muestren tangibles a medio plazo. La tangibilidad, los resultados concretos, que son posibles y además operacionalmente medibles, necesitan tiempo y -dada su importancia, insisto- colaboración por parte de los tutores de los sujetos del tratamiento.    

Seguimiento psicológico
       ¿Cuál es pues la función del Psicólogo en el proceso educativo?. Evidentemente la de hacer un seguimiento psicológico de los educandos a través de exploraciones programadas o coyunturales que, con una cierta precisión, permitan evaluar aspectos de la persona como tal (psicomotricidad, aptitudes, actitudes, etc.). Este conocimiento debería aprovecharse como valiosísimo banco de datos, tanto para los archivos de cualquier colegio, como para los propios responsables más directos del sujeto explorado. En este punto, y por retorcidas que puedan ser las interpretaciones, no ha de sentirse ningún rubor al resaltar la importancia de “chequeos” psicológicos periódicos, con el único fin de contrastar si hay evolución, o en qué dirección se evoluciona. Disponer de estas informaciones resulta de un innegable valor y utilidad.
       Pero la tarea del especialista no acaba en el diagnóstico, sino que ésta se continúa con el tratamiento de carencias diversas, las cuales pueden llegar a bloquear toda posibilidad de desarrollo normalizado. Y este tratamiento debe realizarse incidiendo sobre aspectos ya reseñados en este mismo apartado con otra terminología (desarrollo motriz, desarrollo de la capacidad de abstracción, madurez emocional, etc.), para hacer así funcionales las potencias que sin duda existen en cualquier individuo. Conviene insistir una vez más en lo prolongado del tratamiento a seguir,  puesto que en este argumento se basan los necios y/o maledicentes para desprestigiar la profesión psicológica que, pese a quien pese (pienso en particular en médicos tarugos y sectarios), tiene un brillante futuro por delante. También en lo imprescindible de la colaboración sincera e incondicional de la familia, así como la necesidad de un diálogo coordinado y abierto entre los constituyentes de la comunidad educativa.
       En definitiva, es inexcusable responsabilidad de la familia, si bien bajo asesoramiento de los docentes y/u otros expertos, la decisión última de acudir al profesional de la psicología. Eso sí, debería ser con mente abierta, deseos sinceros de cooperación y con inequívocas intenciones de conocer mejor y querer más equilibradamente a sus hijos. En estas condiciones, la relación integral establecida entre las diferentes partes del proceso pronto se mostrará como eficiente, y la escuela acabará siendo un placer más en la vida del niño.
                                  
El mundo según el Diantre Malaquías

10 septiembre 2017

(₸) El eterno delirio paranoico como constante (matemática) en los rasgos de identidad de naciones y nacioncitas


  
      De entrada, sepan que sé lo iluso de pretender hacer pedagogía con quienes debieran ser depositarios de cuanto aquí se expresa, porque su pensamiento unidireccional, si no directamente limitado, lo hace más difícil que tallar la piedra a meadas. Pero bueno, al menos me desahogo, que vivir según dónde carga un tanto. El artículo presente consistirá en desmenuzar las diferentes partes del título y profundizar una por una en ellas. Permítanme, pues, que se lo explique.
      Por evidente que parezca el término “eterno no lo pasaré por alto, por cuanto en las naciones la cantinela permanente de los medios afines sobre los rasgos de identidad y las delicias de la nación de aquí se convierte a menudo en cansina e insoportable, y si no participas de esos criterios respecto a la comunidad que flota en su imaginario, tratan de excluirte, tras calificarte con total certeza de “antialgo”. Sin embargo, la primera expresión con enjundia que aparece en el título la componen el dúo de palabras “delirio paranoico”. Por “delirio” debe entenderse perturbación y excitación mental causada por una enfermedad o una fuerte pasión. Estado de excitación que no obedece a razón ni a la propia voluntad. Despropósito, disparate. Más específicamente, el término “paranoico” puede referirse a un tipo de sensaciones angustiosas, como la de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables ("manía persecutoria"), o ser el elegido para una alta misión, como la de salvar al mundo (delirio de grandeza o grandiosidad), o a una patria oprimida por un enemigo tan cercano como sibilino; de lo que -según estudiosos del tema- se encargan personalidades de marcado cariz sectario, incluidos dictadores con nombre y apellidos. Aunque el significado del vocablo ha ido moldeándose con el paso del tiempo, el diagnóstico moderno más adecuado para la paranoia es el de "trastorno delirante" de tipo crónico, con mayor o menor virulencia ocasional, con lo que la locución delirio paranoico es en sí misma redundante.  El tema -por ejemplo- de las “balanzas fiscales” ha devenido en delirio, respecto al cual ando yo con la mosca tras la oreja. Por ejemplo, hay quien no para de pedir las balanzas fiscales de la nación de aquí respecto a la española, mientras que -salvo yo- nadie demanda las “balanzas fiscales” de Alemania respecto a España, y cómo se ha gastado el dinero alemán en la nación de aquí, o cuántos de la nación de aquí han “chupado del bote” de ellas sin hacerles puto asco. Estas “balanzas fiscales” no existen aquí.  Otro ejemplo sublime de “delirio paranoico” cuya gravedad disociativa (entendiendo por disociación que alguien se crea un Carles Puyol sin serlo, un decir), dependerá de las esferas que lo utilicen y con qué intención lo hagan. Tiene relación el asunto con el pasado mundial de Sudáfrica 2010, en el que la selección de la nación opresora había llegado a la final y, según noticias de prensa, desde instancias políticas impidieron a los niños ver ese partido en los campamentos de verano que la nación de aquí tiene repartidos por el territorio nacional, de aquí. Me cuesta creer que esto sea cierto, pero no me extraña, pues desde mis doce años, allá por el 1964, que ando por la nación de aquí, me reconozco de sobras el tufo y los  atufantes. Fuese el hecho cierto o no, yo sí estoy seguro que en algunos, o en bastantes, o incluso en demasiados lugares el hecho sí sucedió. Repugna especialmente el hedor de la peste excluyente en los nacionales con menos “pedigrí” de la nación de aquí, pues entre los de “pedigrí” no son mayoría ni mucho menos los que reivindican el agravio como constante de sus vidas. Los hay que podrían no saber castellano, pero tampoco comulgan con esa patria tan estrecha. Incluso para mí hay aborígenes con “pedigrí” que bajo ningún concepto los quisiera fuera de mi mundo y de las patrias por donde me mueva. Muy a menudo se ponen como excusa que si los criticas es que no los conoces, y si se lo desmientes alegando que hablan con alguien para quien no hay un punto en cualquier lugar del mapa de Catalunya que en cuarenta kilómetros a la redonda no tenga al menos un pueblo donde él no haya estado físicamente, les da lo mismo; así que te seguirán tildando de “antisuyo”. Pero que no me acusen de contaminado por la brunete mediática, porque ni prensa leía yo por aquellos entonces. ¿Confusión?. Qué confusión. Vamos a ver, ¿de qué Catalunya me hablan cuando me dicen que no se les comprende?. ¿De la que votó el Estatut (que no llegó al 40%, y encima algunos votaron “no”), o de la que pasó solemnemente de esa historia (60%)?. Pues sí, ojalá se celebrase un referéndum limpio y libre -claro- para poner a cada uno en su sitio y bajar a los políticos (a la mayoría) de la farola donde juegan al farolazo y farolero. El tamaño de la bandera de Colón y el de la que se desplegó aquí con la manifestación tan hinchada como la bandera, ¿es lo uno criticable y lo otro no?. Por cierto, ¿cuántos se manifestaron “pagados”, con fondos de todos, por supuesto?. ¿Tantos como la celebración espontánea de la victoria en el Mundial de la nación opresora?.
      Los delirios invaden la sociedades nacionalistas y como el bochorno insoportable del verano mediterráneo las hacen irrespirables, sin embargo -o por eso- nada se mueve, nada se critica, todo está bien. Hay gestores de estas naciones que nunca pagan precio por sus errores (St. Boi, Horta de St Joan…), porque siempre logran endilgar los males al enemigo externo y no a la propia incompetencia. ¿Cómo reconocer que lo de Horta de St. Joan fue fruto de gravísimas negligencias, ineptitudes e incluso intolerables frivolidades pseudoecologistas?. Y lo del túnel de bateo de St. Boi el más grosero y  estereotipado chiste malo sobre el ahorro y su relación con este pueblo, por desgracia hecho trágica realidad. Qué poco faltó para que le echaran la culpa a Madrid, aunque éste de una forma u otra siempre la tiene. Son tantos los sucesos por mala fe o incompetencia en la gestión que nos alargaríamos hasta el infinito. Sin embargo, uno aquí parece vivir en medio de un rebaño de ovejitas luceras, churras o merinas, y en ningún otro grupo se sentiría más cohesionado que en esta tribu tras una bandera y una pancarta con un lema siempre quejumbroso. Es así el estereotipo de este pueblo, la indudable carga paranoica, que aunque sea significativa no representa a todos. Dicen que lo que ha estado pasando si gobernaran ellos no hubiera pasado, que España les roba y que no pueden invertir cuanto y en lo que quisieran. Se excusarán de su inicua gestión con argumentos que no tienen medios y que si fueran ellos quienes nos gestionaran otro gallo cantaría. Y lo mejor es que hay gente que se lo cree y de ahí a la disociación hay un corto trecho. La corrupción campa a sus anchas de forma escandalosa (aunque aquí son corruptos sólo y siempre los mismos, casi nunca los otros, y si alguno cae no le asignan siglas de partido). Pero siguen sin quererse enterar: la culpa sigue siendo del TC y de Madrid, faltaría más. En fin, es éste un tema de tanta chicha que no hay espacio en un artículo para exprimirlo.
      Antes de adentrarnos en el “diferencial semántico” (D.S., que así queda más molón) y la constante matemática -por supuesto- conviene precisar y definir el concepto “nación”. Según Wikipedia nación, en sentido estricto, tiene tres acepciones: La nación política, en el ámbito jurídico-político, es un sujeto político en el que reside la soberanía constituyente de un Estado".  En “sentido lato nación se emplea con variados significados como Estado, país, territorio o habitantes de ellos, etnia, pueblo y otros". Por último la nación cultural, que es  la que interesa a nuestro relato, es un “concepto socio-ideológico más subjetivo y ambiguo que el anterior, se puede definir a grandes rasgos como una comunidad humana con ciertas características culturales comunes, a las que dota de un sentido ético-político". Por otra parte, cualquier nación que se precie siempre ha de tener un enemigo exterior y “rasgos de identidad que la nación de al lado no tiene y además socavan y atacan los nuestros. Para ser “nación” es también imprescindible descargar sobre este enemigo imaginario las propias frustraciones y/o inoperancias. En realidad que tengan la culpa de todo por envidia, ya que ellos son “diferentes” y “menos/más algo” que nosotros y por ello somos envidiados hasta por el mismo Dios (versión de dime sobre lo que pregonas y te diré de lo que careces). Las naciones empiezan en familia. Pasa en mi pueblo respecto a los del pueblo de al lado, con el que constituye el municipio. Para sentirse identificados los unos con los suyos han de ser “más/menos algo” y sobre todo “diferentes” a los del pueblo de al lado y odiarlos, lo cual como corresponde funciona igual a la inversa. Como “rasgos de identidad” que enfrenten a los unos con los otros podríanse comparar aquí el número de universitarios, o de analfabetos funcionales o completos de un lado u otro, y estárselo echando en cara al tarado vecino durante el resto de su vida.  Además las naciones te adoctrinan de tal forma que quienes no compartan sus sentimiento nacionalista son traidores más o menos peligrosos (según la mente febril del nacionalista de turno), creándose realidades paralelas, muchas veces más importantes e incluso numerosas en su composición que las que conforman el credo “nación”. Se puede tener el sentimiento de pertenencia a una comunidad, pero cuanto menos oficial, mejor. Las naciones funcionan con numerosos símbolos, parafernalia identitaria, tótems y tabús. Tótems y héroes a menudo  reinventados a los que una historia rigurosa derribaría en su mito (¿héroes o chorizos directamente?), pero no hay peor ciego que aquél a quien la luz no le llega al entendimiento. Las naciones son más peligrosas cuanto más oprimidas (p.e., las nacioncitas) por el yugo impositivo de otros que también quieren y pueden ser nación. Son explotados, esquilmados y muchos, pues hombre por la nación no matarían, pero sí podrían abofetearte por díscolo y “antialgo”.
      Nos queda por desmenuzar el sintagma “constante” (“matemática”).  Si dentro del método científico se toma como modelo o paradigma el denominado “diferencial semántico” (una escala de 0 a 10) se pueden establecer diferentes categorías (cuatro para ser exactos) en función del peso que el delirio paranoico tenga en el número y calado de los pensamientos delirantes y las acciones consecuentes. La oscilación estaría entre nada o muy poco peso en el número y calado de estos pensamientos y acciones (sin delirio ni rasgos psicóticos significativos, con puntuación entre 0 y 2,5 puntos sobre diez; o entre el 0 y 25% del volumen total); o el peso muy significativo, ya patológico y en algún caso de encerrar por orate  y/o terrorista, con delirios y rasgos psicóticos susceptibles de provocar disociación y desplegarse en esquizofrenia (puntuación superior a 7,5 puntos sobre 10, o más del 75% de pensamientos delirantes respecto al total de pensamientos y acciones consecuentes). Se entenderá por tanto como “constante” una cifra que no es constante sino variable, pues constituirá el valor mínimo o umbral inferior de un intervalo y la cifra exacta de ese umbral inferior dependerá del grupo taxonomizado. El matiz “matemática” cobra su sentido considerando que las cuatro categorías se conforman según valores numéricos. Por lo general, el peso del “delirio paranoico” en el conjunto de los rasgos de identidad que conforman a determinadas naciones tiene como término medio un valor de entre el 25 y el 75% del total del perfil.
      De las cuatro categorías taxonómicas, en primer lugar estaría el “ciudadano no nacionalista”, sin nada o muy poco peso en volumen y calado de sus delirios y rasgos psicóticos, con puntuación de entre 0 a 2,5 sobre diez, o un máximo del 25%; que no tiene delirios de patria, y lo que es su patria no va mucho más allá de las puertas de su residencia. A partir de ella, supervivencia. El segundo grado (entre 2,5 y 5 puntos sobre 10, o entre un 25 y 50%) corresponde al de un “nacionalista con un nivel moderado en el número y calado de sus pensamientos delirantes”. Sus delirios aunque van siempre en las dirección de “nosotros tal” y “los otros cual” (éstos siempre peor, claro), o sea, paranoia que asoma. Todavía se  mantienen dentro de los márgenes del sentido de realidad, pero en las puntuaciones superiores ya empiezan a difuminarse sus límites y a rozar el inicio de la “psicosis”. Entiéndase “psicosis” como  un estado mental en el que existe una pérdida de contacto con la realidad. A las personas que lo padecen se les llama psicóticas. Las personas que experimentan “psicosis” pueden presentar alucinaciones o delirios y pueden exhibir cambios en su personalidad y pensamiento desorganizado. Estos síntomas pueden ser acompañados por un comportamiento inusual o extraño, así como por dificultad para interactuar socialmente e incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida diaria. Sin embargo, muchas personas tienen experiencias inusuales y de distorsión de la realidad en algún momento de sus vidas, sin volverse discapacitadas o ni siquiera angustiadas por estas experiencias (vamos, que ni se lo notan ni se les nota). Desde esta perspectiva, las personas que son diagnosticadas clínicamente como psicóticas pueden estar teniendo simplemente experiencias particularmente intensas o angustiosas (véase esquizotipia). No obstante, en este nivel no hay disociación, todavía no; aunque no es extraño que ciertos personajes empiecen a desbarrar o a partirse la boca por un asunto del que no obtienen ni oficio (vender bufandas del club de fútbol sí lo es), ni beneficio (las “perrillas”obtenidas de una reventa al grito de “tot el camp…”, sí son sarna con gusto).  La  tercera categoría (entre 5 y 7,5 puntos sobre 10) engloba al “nacionalista con un alto nivel en el número y calado de sus delirios”. Aparece la “psicosis”  en toda regla, puede haber disociación, aunque el sujeto presente aspecto normal y en apariencia integrado, es decir que no parece romper con la realidad o se le aplica la presunción de inocencia. Suelen ir envueltos en banderas y cargados de insignias y símbolos. Su paranoia adquiere tintes de enemigos a los que combatir, pero todavía lo hace (al menos en apariencia, pues en privado te puede llegar a atizar por no ser parte de su nación) dentro de las reglas del juego democrático (que dicen). Es decir, todavía está integrado. ¡Ojo!, también aquí alguno puede estar pretendiendo venderte algo tangible, pero en este nivel son los políticos y espabilados de su honda los principales beneficiados del delirio casi colectivo. Por último surge el “nacionalista con un nivel exagerado en el número y calado de  sus pensamientos delirantes” (con más de 7,5 puntos del peso de sus delirios sobre el total del perfil), con una “psicosis” ya desplegada en forma de peligrosa paranoia que le lleva combatir, con las armas si es preciso, la patria atacada por los imperialistas de siempre. Llega a tal nivel en algunos casos el grado disociativo que a menudo se tiene la impresión de vivir en un manicomio, de forma tal que en cualquier momento uno puede encontrarse de frente con el mismísimo Rafael Casanova i Comes. Por cierto, quien quiera saber la verdadera Historia de este individuo que recurra a Universidades que no pertenezcan a la nación opresora, ni siquiera a la oprimida, por ejemplo Cambridge u Oxford. Verán qué pronto se les derrumba el mito, a quien -claro está- aún conserve un mínimo de capacidad de análisis crítico, por otra parte muy difícil en estos lares porque la presión mediática es muy fuerte (los editoriales conjuntos son la prueba), como no podía ser de otro modo pues entre otras cosas viven de las subvenciones, sin las cuales todo lo de “leer” aquí fracasaría estrepitosamente. Ah, que no se olvide que el peligro de delirio límite y hasta de la disociación lo tiene el rebaño, no los pastores y jefes institucionales de la manada que, salvo los más tontos y pringadillos, el resto no se cree para nada el rollo que predican (miren si no, cómo educa a sus hijos propios -un suponer- el cordobés que fue reyezuelo del taifato NE de la península ibérica). Por eso jamás he entendido a quien no saque beneficio pecuniario a la militancia y filiación o simpatía hacia un partido (cásate con tu madre, si ganas con ello). Entre éstos es donde concurre el mayor peligro de “psicosis” y hasta de disociación. Es incluso posible que en la fase REM de sus sueños ondeen banderas, canten himnos o se transmuten en cualquier ínclito del altar de mitos de la nación en cuestión. Y todo sin cobrar.
      Para finalizar, dejo abierta la posibilidad de más artículos porque el tema es tan jugoso y da tanto de sí que vale la pena desarrollarlo, tanto como profundizar en el sentimiento nacionalista como sustituto de un sentimiento de familia (según avezados sociólogos) y propio de lugares donde los vínculos familiares son más sectarios, tribales y artificiosos, al tiempo que muy poco consistentes en el sentido más auténtico, emocional y afectivo del término. 

Fin
El mundo según el Diantre Malaquías

09 septiembre 2017

(₸) En el país de los editoriales conjuntos



      Yo vivo (y trabajo) en “el país de los editoriales conjuntos” donde la prensa de alcance, en un inusitado ejercicio de una pluralidad más vocinglera que real, insertan en sus periódicos (apenas “normalizados”, por cierto) editoriales al unísono, cual inequívoca expresión de lo unidos que están (sobre todo por las subvenciones y otros cobros en concepto de supuestos servicios prestados a la ciudadanía). Es éste (con acento) el país donde el periódico más leído (¿) lo es porque contiene menos letras que ningún otro, apenas es tendencioso y el volumen de errores ortográficos no llega a vomitivo. Por lo visto y para tapar lo que sus maledicentes tildan de mediocridad e incompetencia, hablan de modernizar la lengua, de modo que si no se sabe dónde (con acento) va una hache, como no se pronuncia y ello es poco práctico, pues van y la suprimen. Osea, que según las calumnias escriben (¿, o así ) en lenguas, pero no enseñan en ninguna.

      Un periódico de “el país de los editoriales conjuntos” que con gran dominio en lenguas, además de serio, profundo, riguroso, paladín y espejo donde se informan y forman (no deforman, ca) los punteros ciudadanos de este país a la cabeza de Europa en dominios y competencias varias (muy en particular lingüísticas); bien, como decíamos en este periódico nos advierten que el sentimiento independentista de la nación de aquí es ya cercano al 50% (por lo menos), lo cual es incuestionable si se consideran las riadas de votantes que acuden a los referendos de entrenamiento que se están produciendo a lo largo, ancho, alto y bajo de la nación de aquí. Si hubiésemos de plantear una pinza precisa y ajustada, se diría que ese sentimiento está muy arraigado en una población de entre el 2% y el 90%, tirando más para el 90%. No lo duden, que lo dicen los rigurosos medios de la nación de aquí y además para qué cuestionárselo si lo que nos dicen ya está bien. Para qué hacer un esfuerzo mental inútil si ellos ya saben lo que queremos. Dejémoslos que nos formen. Los especialistas en información de este país son fantásticos y de récord Guiness -por ejemplo- en mermar o inflar manifestaciones contra las guerras antes y después de un cambio de gobierno, a conveniencia y según el color de sus ideas, aunque con posterioridad las guerras continuasen tan cruentas como en su inicio. Igual que en embaucarnos con que dos elementos muy parecidos no son nada iguales. Maestros de la propaganda que cala en quien cala. Quieren hacernos creer, y lo consiguen con buenas razones (o al rebaño, o caerás bajo el estigma), que en un país de ocho millones de habitantes una minoría de ellos (no más del 15%) que los gobierna y legisla (que es gobernar pero en más cercano e inquietante) es la única representativa y con voz (y voto) de la totalidad del territorio, que será patria a las buenas o a las malas (pero sin terrorismo, ¿eh?). Hagan cuentas y entenderán qué proporción del taifatado vota, y a qué parte del taifatado se refieren cuando hablan de representantes legales (¿también legítimos?) y únicos del territorio y de sus gentes. ¿Al que votó A o al que votó B?. ¿O al que no votó ni A ni B?, que son legión. Supongo, según indican los medios de Madrid, que ese taifato es el suyo, el de quienes se agarran a sus prebendas como hienas a las vísceras de su presa (¡qué fuerte!), el subvencionado y silenciado con parné, pero todo por una buena causa como la de ir purificando esta patria nuestra. Su finca particular, en fin. ¿Maestros de la propaganda, unos, o acólitos prototipos de seres unicelulares de entendimiento parco, los otros?.

      En “el país de los editoriales conjuntos” hay medios de comunicación que tienen una forma muy singular, didáctica, pedagógica y nada sectaria ni maniquea de informar. Éste es el reciente caso de dos equipos catalanes que jugaban un partido de fútbol de promoción para ascender de categoría, en el transcurso del cual y al final del mismo se produjeron violentos incidentes y enfrentamientos que un medio de la nación de aquí transmitía y que de inmediato censuró y cortó las imágenes pues, como es lógico y cabría esperar de tan civilizada nación, se trata de trasmitir sólo deporte y no otros aspectos. Si esas mismas imágenes se hubiesen producido en tierras allende el Ebro, entonces (con muy buen criterio, todo hay que decirlo) sí se habrían emitido, para mostrar y enseñar lo que no se debe hacer y de paso poner en evidencia lo cafres e incívicos que son por esas tierras. Incluso un directivo del equipo perdedor (de apellidos tan castizos como -un suponer- Agüero Peláez) realizó unas declaraciones ante la cámara culpando -cómo no, a quién habría de ser- a España y a la Federación Española de Fútbol del atraco a mano armada perpetrado contra su equipo catalán (como lo era también el contrario) durante el partido en cuestión. Tan sugerente todo como siempre. El CACA (Consell Audiovisual de Catalunya Aindependiente) ya vela por nosotros, por nuestro bien y dice que eso está genial por su imparcialidad y otras cualidades que sólo tenemos aquí, o casi. De pensamiento único, nada de nada, que eso sólo pasa en la meseta, pero no aquí.

      Algunos españolistas critican a los especialistas en comunicación de este “país de los editoriales conjuntos”, a los que acusan de ver paja en ojo ajeno, cuando ellos llevan -dicen- todo un tejado de vigas clavadas en el propio hasta atravesarles el occipital. La brunete mediática (jo, ¡qué pesadez!) vierte sobre ellos la infamia de callar lo de Horta de St. Joan (hasta donde pueden, que la pela es la pela), la de ocultar que el Cual de Interior estaba en Mallorca cuando la nevada (ésa es otra), etc.; todo ello con alegatos tan peregrinos como que, por no mucho más, algunos pringaron de chapapote a un Tal Cascos, total por andar el menda de caza con otros mendas. Como si fuese lo mismo que lo del conseller y la nevada. Caray, que una nevada vista desde una perspectiva lejana aporta una visión más objetivada y objetivable. ¿Es ésta acaso una razón baladí?. Por cierto, sigo esperando que alguien “social y de progreso” me dé una solución técnica al caso Prestige. Nos intoxican (este verbo es muy usado en este país-nación) acusándonos de mentirosos, mientras que los de la brunete (¡qué agobio!) están ahogados en mentiras. Por los secuestrados de Mali no se dio nada a cambio y punto. Además, si es secreto de estado, cómo (con acento) lo van a decir. Nos aleccionan (¡gracias!) con informaciones fehacientes tales como que matar los toros es malo, malísimo; mientras a los que churruscan su cornúpeta corona los encumbran como parte del acervo cultural. Este curioso hecho constituye un singularísimo rasgo de identidad muy diferenciador del taifato NE.Cat. La verdad, éste (con acento) es un tema cansino, pero sea todo por purificar la tierra pronto soberana. Y, la verdad, qué interesante hubiese sido observar los movimientos de los tolerantes y con talante de toda la vida, si las desgracias que ahora estamos padeciendo hubiesen sucedido con gobiernos de la derecha “rancia”, por supuesto.

      Esta irresistible fuerza mediática de la vieja España lo tiene fácil con los tontos que tragan todas sus distorsiones informativas. Osan poner como ejemplo de lo que aquí sucede el caso de unas oposiones sencillas y justas para acceder a la función pública (de la nación de aquí), en las que -supongan- el Sr. C.A.M. y el Sr. J.G. i M. aspiran a ingresar en el cuerpo de “tiradores de élite” de la policía de la nación de aquí. C.A.M. es un magnífico tirador, pero no habla la lengua vernácula. J.G. i M., sin embargo, la habla a nivel muy avanzado del abecedario, pero le han diagnosticado Parkinson. Naturalmente, por méritos propios y muy bien valorados, entra el del Parkinson porque la lengua es buena hasta para apagar fuegos o descerrajarle un tiro a un peligroso delincuente en fuga. Así después -alegan los difamadores- ocurre que los bomberos caen achicharrados como las moscas en esos artilugios eléctricos; Mossos d’Esquadra que chocan entre ellos, con heridos de por medio, al no oír unos por falta de cobertura el mensaje de “asunto resuelto con detenido” que les remitían los otros …,¡¡¡en plena calle Independència-esquina Consell de Cent !!!. Con viento fuerte pero tampoco en exceso (esos días de febrero del 2010 hubo en la península rachas de más de 200 km. la hora y no sucedió nada anormal) se les caen pabellones enteros enterrando bajo los escombros a varias personas. En organismos oficiales de atención pública abundan los impresentables (incluso maltratadores), presuntos técnicos ideologizados y/o incompetentes y directamente mantenidos por corriente eléctrica (democrática y transparente, claro). En el cuerpo de los Mossos d’Esquadra (con honrosas excepciones, seguramente) entra lo más florido y equilibrado de cada casa. A la ecosocia/lista se le mueren los patos de botulismo en el Parc de la Ciutadella, el ex-president del taifato, nacido quién sabe dónde, impone como lengua vehicular de la enseñanza la vernácula, mientras que a los suyos los educa en español, inglés y alemán. Su esposa, tan preocupada por la justicia distributiva y la socialización se ha socializado para sí misma y se ha autodistribuido tantos como quince cargos no remunerados todos, dicen (bueno alguno sí, que de algo han de vivir). Todo esto dicen los brunetes mesetarios.

      Es un escarnio a la inteligencia -dicen desde el páramo- que en el “país de los editoriales conjuntos” el chivato baboso de los carteles no escritos en catalán se llame Santiago (¡y cierra España!), y que no le obliguen a llevar su nombre en bilingüe y encima que no lo denunciemos por eso. Que un club de fútbol no sea un club de fútbol, sino un algoritmo. Un país que se llena la boca con ser “puente hacia Europa” (si supieran lo bien que piensan de ellos en Europa, aunque algo ya se percataron cuando “los editoriales conjuntos”), según Bolonia y otra multiplicidad de informes sesgados y mal informados, se encuentra hoy a la cola de este continente (incluida la nación de Extremadura) en idiomas (que no habla bien ninguno, ni siquiera el autóctono que pretenden hacer aborrecer), también en cálculo y aritmética, los paraninfos están anegados de amebas, etc.; todo ello -injurian- porque gobierna quien gobierna y lo hace como lo hace. Aunque son tan buenos en este país que hasta te dejan hablar del modelo lingüístico de Islandia -creo- sin pegarte. En el “país de los editoriales conjuntos” el rendimiento académico, como los medios de aquí señalan, es puntero en Europa y todo lo demás es pura patraña. Si es puntero por atrás o por delante da lo mismo, el caso es ser punteros. Y si los medios nos dicen que somos “guais”, pues somos “guais”; y si nos dicen que todo es cochina envidia hacia nosotros, pues habrá que creerlos que para eso están y además cobran subvenciones por escribir la verdad verdadera.

      En el “país de los editoriales conjuntos” nos convencen que ha de besarse la mano de quien nos da de comer. No somos cada uno de nosotros los que nos ganamos el pan y a quienes la patria sí debería  -afirman los más engreídos- besarle la productiva mano. No. Es a la patria a quienes los bien agradecidos hemos de besar su bendita y protectora mano; o cuando menos agradecer sin rechistar (mejor con réditos) el sinfín de posibilidades de trabajo (que dirían los menos entregados a la causa) de las que no hay par en el mundo mundial. Yo vivo (y trabajo) en el país de las mil maravillas, por que así me lo dicen muy bien dicho los medios de la nación de aquí, y si alguien no se lo cree es por puerca tirria. Lo dicho: ¿Maestros de la propaganda o administradores de la ignorancia?. Elija el lector.

fin